Sentenciados a la vida
VER:
Cuando paso por la puerta del ambulatorio o de un hospital, veo a las personas entrando, esperando para pedir cita en alguna consulta… Y en los rostros de muchas personas se refleja la preocupación y la angustia, y no puedo evitar preguntarme si habrán recibido la mala noticia de padecer una enfermedad grave. Siempre pienso en que esa misma escena se repite en todos los hospitales: diariamente miles de personas reciben “sentencias de muerte”, comunicándoles que a corto o medio plazo, su vida se acabará. Aunque sepamos que todos moriremos algún día, el hecho de recibir esta “sentencia” supone un auténtico mazazo, que lleva a las personas a plantearse el sentido de la vida, y si tras la muerte física puede esperar algo, o no. Sigue leyendo





