No nos fijemos en los números

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Uno de los defectos que tenemos como Iglesia es la excesiva importancia que damos a los números. Es muy común que los titulares de noticias referentes a encuentros, fiestas, procesiones… comiencen con la frase: “Cientos (o miles) de fieles se congregaron para…” Y creemos que cuanto mayor es el número mayor es el “éxito” de la convocatoria. Y también a nivel parroquial nos fijamos mucho en los números: cuánta gente participa en la Eucaristía, cuántos han venido a tal oración o retiro, cuántos reciben la Primera Eucaristía, o la Confirmación, o se han casado “por la Iglesia”… Incluso en las grandes campañas como Cáritas o Manos Unidas, la atención la ponemos en “cuánto” se ha recaudado. Así, acabamos valorando el “éxito” o “fracaso” pastoral en función del mayor o menor número de personas o cantidades recaudadas. Sigue leyendo







