Hemos celebrado la Fiesta del Perdón. «Te voy a contar que hace el Padre Bueno, te voy a contar que hace el Padre Nuestro. Me espera, me busca y cuando me ve (* grande: se le conmueven las entrañas) sale corriendo, me abraza, me besa y monta una fiesta. Lerelelereleré…» Canción del Padre Bueno de Fano
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Homilía de San José-C
El Santo de la puerta de al lado

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Una de las expresiones del Papa Francisco en “Gaudete et exsultate” sobre la santidad en el mundo actual que más rápido ha calado entre la gente es la que hace referencia a “los santos de la puerta de al lado”. En concreto, el Papa dice: “Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa. Esa es muchas veces la santidad «de la puerta de al lado», de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios” (7). El Papa ha expuesto algo que ya “sabemos”, pero que en la práctica no acabamos de creer: que “para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos. Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada solo a quienes tienen la posibilidad de tomar distancia de las ocupaciones ordinarias, para dedicar mucho tiempo a la oración. No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra” (14). Sigue leyendo
Homilía II de Cuaresma-C
Nos debe emocionar

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En programas de televisión que tratan sobre vivencias personales, reencuentros, concursos de talentos… es frecuente ver en algún momento un primer plano de algún concursante, presentador o jurado, con el rostro surcado de lágrimas, ya que esto suele generar un aumento de la audiencia; incluso forma parte de la promoción del programa asegurar “emociones y sentimientos”. Pero a menudo se confunde “emoción” con “sensiblería”. La sensiblería es un sentimentalismo exagerado, superficial y a veces fingido; mientras que la emoción es algo mucho más serio y profundo: es una alteración del ánimo, agradable o penosa, intensa aunque pasajera, pero que deja huella en nosotros e incluso puede afectarnos corporalmente. Sigue leyendo
Homilía I Cuaresma-C
La gran tentación

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En más de una ocasión, ante una situación difícil o una desgracia, hemos oído o nos han dicho directamente: “Si Dios existiese, no pasarían estas cosas”. O también: “Si Dios es Todopoderoso, ¿por qué ocurre esto?” Quizá incluso a nosotros mismos nos han venido estos pensamientos, porque las circunstancias de la vida, sobre todo las más dolorosas, nos llevan a cuestionar a Dios y a “pedirle explicaciones” o una demostración palpable de su poder. Sigue leyendo
Homilía del Miércoles de Ceniza-C
Luchar contra el misterio del mal

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Hace poco más de una semana tuvo lugar en Roma, promovido por el Papa, el Encuentro sobre “La protección de los menores en la Iglesia”. El Papa ha dicho al respecto: “La universalidad de esta plaga…no disminuye su monstruosidad dentro de la Iglesia. La inhumanidad del fenómeno a escala mundial es todavía más grave y más escandalosa en la Iglesia (…) En los abusos, nosotros vemos la mano del mal que no perdona ni siquiera la inocencia de los niños. No hay explicaciones suficientes para estos abusos en contra de los niños. Humildemente y con valor debemos reconocer que estamos delante del misterio del mal”.
Y en su Mensaje para la Cuaresma de este año, indica: “La causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación (…) Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil”. Es decir, el misterio del mal, alimentado por el pecado personal y comunitario, se hace presente de diferentes formas y es obligación nuestra, como cristianos, luchar contra el mal, dentro y fuera de la Iglesia. Sigue leyendo
Homilía VIII del TO-C
Descubrir la Verdad

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Hay dos conceptos que han irrumpido en nuestra vida: uno es el de la “Posverdad”, que como indica el Diccionario es la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”; el otro concepto, derivado de éste, es el conocido como “fake news”, las “noticias falsas”, que son informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados. En ambos casos, la finalidad es engañar o manipular para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas. La difusión de estos fenómenos hace que la verdad quede oscurecida, hasta el punto que ya no sabemos en quién podemos confiar, o en qué basarnos para tomar una decisión social o política. Sigue leyendo
Homilía VII del TO-C
Nuestro modelo de identificación

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A lo largo de nuestra vida, las personas tenemos, y necesitamos, lo que se conoce como “modelos de identificación”: personas que, por diferentes motivos, son para nosotros puntos de referencia a la hora de orientar nuestro crecimiento y desarrollo. De ellos copiamos, en mayor o menor grado, valores, actitudes, opiniones, peinados y modos de vestir… Estos modelos de identificación, cuando se asumen de modo positivo, ayudan a configurar y fortalecer nuestra personalidad. Nuestros modelos de identificación terrenos son temporales, mientras vamos creciendo y madurando, para llegar a conformar nuestra personalidad en la edad adulta. Sigue leyendo
Homilía VI del TO-C
Cristo ha resucitado

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Criticando a los curas y a los obispos, una persona afirmó: “Se inventan un «amigo», en el que ni ellos mismos creen, para aprovecharse de la credulidad de la gente”. Como señala el Catecismo Católico para Adultos de la Conferencia Episcopal Alemana, desde los comienzos de la Iglesia ha habido quien ha puesto en duda lo que afirma la fe cristiana, viéndola como una simple proyección de deseos y anhelos, como ofrecer un simple consuelo u “opio” del pueblo para no afrontar la dura realidad de la existencia y la presencia del mal y el dolor, o como un instrumento de control y dominación al servicio del poder político, con el que la Iglesia se alía buscando su propio interés. Sigue leyendo

