Descubrir la Verdad

VER:
Hay dos conceptos que han irrumpido en nuestra vida: uno es el de la “Posverdad”, que como indica el Diccionario es la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”; el otro concepto, derivado de éste, es el conocido como “fake news”, las “noticias falsas”, que son informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados. En ambos casos, la finalidad es engañar o manipular para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas. La difusión de estos fenómenos hace que la verdad quede oscurecida, hasta el punto que ya no sabemos en quién podemos confiar, o en qué basarnos para tomar una decisión social o política.
JUZGAR:
El Papa Francisco, en su mensaje de 2018 con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, reflexionaba sobre esta cuestión: “La eficacia de las fake news [noticias falsas] se debe, en primer lugar, a su capacidad de aparecer como plausibles. En segundo lugar, estas noticias, falsas pero verosímiles, se apoyan en emociones fáciles de suscitar, como el ansia, el desprecio, la rabia y la frustración”.
Precisamente porque son muy fáciles de creer, y porque conectan con esas emociones primarias buscando dar satisfacción al que las recibe, las noticias falsas se difunden con mucha rapidez, y como dice el Papa, “de este modo, los contenidos, a pesar de carecer de fundamento, obtienen una visibilidad tal que incluso los desmentidos oficiales difícilmente consiguen contener los daños que producen”.
Porque movernos en un ambiente de “posverdad” en el que proliferan las noticias falsas tiene unas consecuencias: “ninguna desinformación es inocua; por el contrario, fiarse de lo que es falso produce consecuencias nefastas. Incluso una distorsión de la verdad aparentemente leve puede tener efectos peligrosos”, porque se crea un sentimiento generalizado de que no es posible conocer “la verdad”, incluso que ésta no existe, y se cae en el relativismo tanto en las relaciones humanas como en lo político, social y económico.
Una de las causas de que la posverdad y las noticias falsas vayan en aumento es la falta de sentido crítico de muchas personas, que normalmente no se preocupan de realizar una comparación con otras fuentes de información, y aceptan sin discusión todo lo que reciben y lo difunden, siendo entonces fácilmente manipulables. Por eso, la Palabra de Dios en este domingo nos ofrece algunas pistas para desarrollar nuestro sentido crítico y llegar a descubrir la verdad, tanto en las personas como en las noticias y corrientes de pensamiento.
En la 1ª lectura escuchábamos: el hombre se prueba en su razonar… la palabra muestra la mentalidad del hombre; no alabes a nadie antes de que razone. Un primer paso para no quedar atrapados en la posverdad o las noticias falsas es escuchar los razonamientos, los argumentos que alguien expone sobre un determinado tema, para ver si están fundamentados, si son coherentes y, como indica el Papa, si “favorece la comunión y promueve el bien, o por el contrario, tiende a aislar, dividir y contraponer”.
Y en el Evangelio, Jesús ha dicho: Cada árbol se conoce por su fruto. Para encontrar la verdad, Jesús nos pide estar atentos al actuar de las personas, y a las consecuencias que provoca, o puede provocar, una determinada información o corriente de pensamiento. El Papa lo afirma: “Por sus frutos podemos distinguir la verdad de los enunciados: si suscitan polémica, fomentan divisiones, infunden resignación; o si, por el contrario, llevan a la reflexión consciente y madura, al diálogo constructivo, a una laboriosidad provechosa”. Y teniendo presentes esos frutos, nos acercaremos a la verdad, y podremos tomar la decisión de confiar o no confiar en una persona determinada, o decidir aceptar o rechazar una información recibida.
ACTUAR:
¿Había oído hablar de la “posverdad” o las “fake news”? ¿Conozco algún caso al respecto? ¿Tengo sentido crítico, o acepto sin discusión todo lo que me llega? ¿Creo que la verdad existe y es posible conocerla? ¿Me fijo en los “frutos” de las personas o ideologías, para tomar mis propias decisiones?
La proliferación de la posverdad y las noticias falsas es una llamada y un reto para que seamos veraces y crezcamos en coherencia, porque como ha dicho Jesús: lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. Que nuestro corazón esté rebosante de Cristo, para que, en este ambiente de posverdad, noticias falsas y relativismo, nos mantengamos firmes en la fe y demos frutos de su Verdad.