Auditoría cuaresmal: ¡Cuidado!
VER:
Este año hemos tomado como hilo conductor de la Cuaresma la idea de una auditoría. Y en estos tiempos en los que se están investigando presuntas irregularidades realizadas por personas, entidades, organismos… es muy frecuente que en titulares de prensa y declaraciones se señalen presuntos culpables, se realicen acusaciones sobre lo que han hecho o dejado de hacer, se “dicten sentencias” antes de que lo haga la Justicia… A menudo, en éste y otros temas de la vida pública o de la vida privada, hacemos comentarios desde una actitud de creernos mejores que los que están siendo investigados o son objeto de nuestra crítica, y además estamos convencidos de que “nosotros nunca habríamos actuado así o hubiéramos caído en ese error”.
JUZGAR:
En este tiempo en que estamos sometiéndonos a una “auditoría cuaresmal”, para que el Señor nos ayude a revisar en profundidad nuestra actividad, nuestra situación, para que evaluemos el grado de cumplimiento de nuestro ser cristianos, Dios con su Palabra nos da un toque de atención en este sentido, como hemos escuchado en la 2ª lectura: el que se cree seguro, ¡cuidado! no caiga.
Cuidado con creernos “seguros” porque “no somos como esos otros”, o porque nos creemos que “ya sabemos cómo comportarnos como cristianos” porque vamos a misa, participamos en las oraciones, grupos de formación… San Pablo ponía también el ejemplo del pueblo de Israel, que a pesar de que todos atravesaron el mar… todos comieron el mismo alimento espiritual… sin embargo la mayoría de ellos no agradaron a Dios. Todos podemos, en un momento dado, desagradar a Dios.
No nos creamos falsamente seguros y descuidemos la auditoría cuaresmal que debemos dejarnos hacer por Jesús. Él también nos lo ha advertido en el Evangelio, comentando dos acontecimientos que habían tenido lugar en Jerusalén: lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían, y lo de aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé. Jesús nos pregunta: ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así?… ¿Pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Porque la idea común de la gente era que si les había pasado eso se debía a que eran más pecadores que otros, pero Jesús es claro y contundente en ambos casos: Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo… de la misma manera.
Cuidado con creer que la fe es una especie de amuleto que con sólo “llevarla puesta” nos va a proteger de los contratiempos y accidentes que a veces la vida nos presenta… Cuidado con la falsa seguridad de creernos los “buenos”, con pensar que “no necesitamos conversión”. Porque podemos caer, lo mismo que ésos a los que criticamos o incluso “juzgamos.”
ACTUAR:
¿Tiendo a “juzgar” a los demás, a creerme mejor, a pensar que “yo nunca hubiera hecho eso”? ¿Me siento “seguro” porque vengo a misa, rezo, formo parte de grupos…? ¿Pienso que por eso voy a estar “protegido” contra las cosas negativas de la vida? ¿Alguna vez he dicho a alguien o de alguien: “eso es castigo de Dios”? ¿De qué necesito convertirme en esta Cuaresma?
Estamos ya en el tercer Domingo de Cuaresma. Y hoy el Señor nos advierte: ¡Cuidado! No nos dejemos llevar por la inercia, no nos descuidemos, recordemos lo que nos propusimos el Miércoles de Ceniza y continuemos dejándonos auditar por Él.
Aprovechemos que mañana se iniciará la MISIÓN. Son 4 días de gracia y salvación, 4 días donde podremos “descubrir o fortalecer la adhesión a Cristo” y “avivar, con la fuerza del Espíritu Santo, la experiencia de Dios en cada uno de los que participemos en la misión”.
No pensemos que si no lo hacemos así Dios nos vaya a castigar. Somos nosotros mismos los que nos autocastigamos porque rechazamos y nos privamos de la oferta de auténtica Vida que Jesús nos hace, quedándonos como “muertos”, sin esperanza, como esa higuera que no da fruto.
Jesús es como el viñador del Evangelio, y con su auditoría, con amor, pone todo de su parte a ver si damos fruto. Así que ¡cuidado! no desaprovechemos esta oportunidad.