¿Apuestas por Dios?

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Desde hace un tiempo encontramos multitud de anuncios de casas de apuestas, loterías y juegos de azar de diferentes tipos, y junto con dicha publicidad se incluye, en letra pequeña, una advertencia: “Juega con responsabilidad”. Pero apostar, además de arriesgar cierta cantidad de dinero en la creencia de que algo, como un juego, una contienda deportiva, etc., tendrá tal o cual resultado, es también depositar la confianza en otra persona o en una idea o iniciativa que entraña cierto riesgo. Y en este caso también hay que ser responsables a la hora de apostar por alguien. En este sentido, durante una presentación de la Acción Católica General, la persona que hizo la introducción puso el siguiente ejemplo a los asistentes: “Imaginaos que os propongo una apuesta, a cara o cruz. Si sale cara, entre todos vosotros me daréis 5 euros a mí; si sale cruz, yo daré 5 euros para todos vosotros. En principio, es una apuesta fácil y no habría problema en aceptarla. Pero imaginaos que ahora os propongo otra apuesta a cara o cruz: si sale cara, cada uno de vosotros me va a dar 1.000 euros a mí; si sale cruz, yo daré 1.000 euros a cada uno de vosotros. ¿Estaríamos ahora dispuestos a correr el riesgo?” Sigue leyendo








