Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet


Homilía IV de Pascua-A

Reconocimiento de voz

VER:

Para utilizar dispositivos electrónicos (ordenador, teléfono móvil…) normalmente necesitamos un teclado, físico o en pantalla. Pero una de las herramientas informáticas que se nos ofrecen es la del “reconocimiento de voz”, que nos permite controlar el dispositivo con nuestra voz: iniciar aplicaciones, hacer llamadas, dictar texto, escribir correos y mensajes… Pero, para que el reconocimiento de voz funcione, antes hay que configurar el dispositivo para que identifique nuestra voz. Esto se hace leyendo varias palabras y frases, y el dispositivo “memoriza” nuestro tono de voz, sus características… Esto no sólo es para que funcione de un modo más eficaz, sino también por seguridad, para que sólo se active con nuestra voz, no con la voz de otro.

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Homilía III de Pascua-A

¿Nuestro corazón arde o apenas se nos tuesta?

VER:

Podemos ver en esta viñeta de Mafalda, que contempla a su padre, recién levantado, ojeroso, desgreñado, sin afeitar… y pregunta: “Mamá, cuando conociste a papá, ¿sentiste que te devoraban las llamas de la pasión, o apenas que algo se te tostaba?”.

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Homilía Sant Vicent Ferrer

Signos

VER:

Los signos forman parte de nuestra vida, en todos los niveles: personal, familiar, laboral, social… Ya sean materiales (indicadores, distintivos, rasgos, colores…) o inmateriales (gestos, palabras, posturas…), son señales, indicios… que nos orientan, o nos muestran algo que va a ocurrir o corroboran algo que ya está sucediendo. Los signos nos resultan necesarios a la hora de afrontar nuestras tareas y decisiones con confianza, tanto las más cotidianas como las más importantes.

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Homilía II de Pascua-A

Incrédulos

VER:

Hace una semana que estamos celebrando la Resurrección del Señor. Desde entonces estamos escuchando el anuncio del ángel: ¡Ha resucitado!, nos llegan mensajes sobre la alegría de la Pascua, vemos o escuchamos a creyentes que hablan con entusiasmo sobre la alegría de la Resurrección… Pero quizá descubramos que ese mensaje no provoca en nosotros la reacción que vemos en otros. Afirmamos creer en la Resurrección pero, tal vez, no experimentamos ese entusiasmo y nos sentimos “fuera” de todo ese torbellino pascual, porque por muchos testimonios que escuchemos afirmando la Resurrección de Jesús, parece que eso no es suficiente para nosotros, no lo acabamos de creer.

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Homilía Vigilia / Pascua – A

El cuerpo del delito

VER:

Lamentablemente, conocemos algunos casos de homicidio que han conmocionado a la opinión pública, en los cuales el presunto culpable no ha podido ser condenado porque no ha aparecido el cuerpo del delito. Sin embargo, en algunos casos sí podría dictarse sentencia sin necesidad de que aparezca el cadáver, porque “el cuerpo del delito” no es sólo el cuerpo, sino también las armas, instrumentos y efectos personales encontrados en la escena del crimen y que hayan tenido relación con el hecho. Por tanto, si las pruebas son razonablemente suficientes, se puede dictar sentencia.

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Homilía Viernes Santo – A

Fríos ante la Cruz

VER:

En el diccionario encontramos diferentes acepciones para la palabra “frío”, aparte del significado referido a la baja temperatura. Así, una persona fría es la que muestra indiferencia o desinterés por alguien o algo; también es fría la persona calculadora; o la que mantiene sus nervios bajo control en situaciones extremas; decimos de alguien que es muy frío cuando no manifiesta sus sentimientos y no se conmueve ni para bien ni para mal; y también una persona se queda “fría” cuando sufre algún suceso o desengaño inesperado y no reacciona, queda paralizada.

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Homilía Jueves Santo – A

“Haced esto”

VER:

Una persona quería realizar unas tareas de bricolaje en su domicilio: compró el material que creía que necesitaba, se puso al trabajo, pero el resultado que obtuvo no fue el deseado. Al comentarlo con un conocido suyo que es un “manitas”, éste le dijo: “haz esto”, indicándole algunos pasos y detalles que el primero no había tenido en cuenta, pero que resultaban fundamentales para el resultado final. Comentándolo ambos un tiempo después, el primero reconoció que, si no lo hubiera hecho como el otro le dijo, le habría salido una chapuza.

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Homilía Ramos – A

Que los ramos no te impidan ver la Pasión

VER:

Hay una frase que dice así: “Que los árboles no te impidan ver el bosque”. Se utiliza para expresar la situación de alguien que no puede apreciar debidamente un asunto porque está prestando atención y dando importancia a los detalles y no al conjunto. Hoy, Domingo de Ramos, podríamos reformular así la frase: “Que los ramos no te impidan ver la Pasión”. Porque son muchos los que hoy ponen toda su atención en lo accesorio, en los ramos: creen que lo importante es llevarse un ramo a casa, como si el ramo bendecido tuviera algún poder o propiedad.

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Homilía V de Cuaresma-A

Sin vergüenza

VER:

Muchas veces, cuando alguien de la parroquia ha asistido a un funeral, cuenta lo siguiente: “En la Misa sólo respondíamos dos o tres personas, el resto no sabían ni siquiera cuándo levantarse y sentarse. Me daba vergüenza ser yo la única que lo hacía”. Muchas de las personas que van a los funerales religiosos lo hacen para dar el pésame a la familia, ni tan siquiera entran o participan de la celebración, y los que entran no saben ni las respuestas ni las posturas a adoptar y se limitan a quedarse sentados como espectadores; y los pocos creyentes que habitualmente participan en la Eucaristía sienten vergüenza por “destacar” de ese modo delante de todos manifestando su fe.

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Homilía V de Cuaresma – A

Sin vergüenza

VER:

Muchas veces, cuando alguien de la parroquia ha asistido a un funeral, cuenta lo siguiente: “En la Misa sólo respondíamos dos o tres personas, el resto no sabían ni siquiera cuándo levantarse y sentarse. Me daba vergüenza ser yo la única que lo hacía”. Muchas de las personas que van a los funerales religiosos lo hacen para dar el pésame a la familia, ni tan siquiera entran o participan de la celebración, y los que entran no saben ni las respuestas ni las posturas a adoptar y se limitan a quedarse sentados como espectadores; y los pocos creyentes que habitualmente participan en la Eucaristía sienten vergüenza por “destacar” de ese modo delante de todos manifestando su fe.

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