Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Homilía XXVIII del TO-A

Y no se nos tiene que olvidar algo: si hemos aceptado la invitación a la boda… ¿Qué nos ponemos? ¿Cómo nos ‘vestimos’? El ‘traje de fiesta’ nos lo ha dado Dios desde nuestro Bautismo: ‘El amor de Dios derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado’. La conciencia de este amor es el ‘traje de fiesta’ que nos hace vivir «la alegría del Evangelio que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús» (Evangelii gaudium 1), aunque estemos atravesando situaciones de dolor. Pero (la sinceridad continúa) nos cuesta ponernos este ‘traje de fiesta’, no sentimos alegría por haber sido invitados a participar en esta ‘boda’ porque de diferentes formas “hemos abandonado el amor primero” (cfr. Ap 2, 4) y nos fallan la fe y la esperanza y, por tanto, el deseo verdadero del Reino.

Descargar Estudio de Evangelio

Los comentarios están cerrados.