Profetas de hoy
VER:
En un grupo de formación hicimos tres preguntas: ¿Qué es un profeta? ¿Qué sabes de los profetas? ¿Quiénes son los profetas de hoy? Las respuestas fueron bastante variadas, y con varias lagunas e inexactitudes, demostrando una vez más la necesidad de formación que tenemos, puesto que a veces damos por sabidos algunos conceptos muy básicos de nuestra fe; y es verdad que tenemos una cierta idea de los conceptos y contenidos, pero si tenemos que explicarlos, nos vemos en un aprieto. Y uno de esos conceptos es la dimensión profética de nuestra fe, que muchos desconocen o, en el mejor de los casos, piensan que está reservada a unos pocos elegidos.
JUZGAR:
Y, sin embargo, todos somos profetas por nuestro bautismo, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica (1268): Los bautizados vienen a ser “piedras vivas” para “edificación de un edificio espiritual…”. Por el Bautismo participan del sacerdocio de Cristo, de su misión profética y real.
Todos los que formamos la Iglesia no sólo “somos” profetas, sino que debemos ejercer como tales para continuar la misión de Cristo, tal como recordó el Concilio Vaticano II en su constitución dogmática Lumen gentium (35): Cristo… cumple su misión profética hasta la plena manifestación de la gloria, no sólo a través de la Jerarquía… sino también por medio de los laicos, a quienes por eso constituye testigos y les ilumina con el sentido de la fe y la gracia de la palabra, para que la virtud del Evangelio brille en la vida cotidiana, familiar y social.
No somos ni ejercemos de profetas por una decisión propia, sino porque Dios nos ha elegido en Cristo y nos capacita para esa misión. Por el Bautismo que hemos recibido, se hace realidad lo que hemos escuchado en la 1ª lectura: Antes de formarte en el vientre, te escogí… te consagré… te nombré profeta de los gentiles. Tú cíñete los lomos, ponte en pie y diles lo que yo te mando.
Dios cuenta con nosotros para que, al igual que hizo Jesús en el Evangelio, anunciemos de palabra y de obra, en la vida cotidiana, familiar y social: Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír. Pero debemos ser conscientes de que participar de la misión profética de Cristo conlleva también aceptar que ningún profeta es bien mirado en su tierra, y estar dispuestos a asumir los mismos riesgos que Él: lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco… con intención de despeñarlo.
Pero de nuevo Dios con su Palabra nos conforta: No les tengas miedo… lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte… El Espíritu Santo que hemos recibido en el Bautismo es quien nos convierte en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país. Pero esto no lo debemos hacer de un modo violento o agresivo: debemos participar de la misión profética de Cristo, como Él, con amor, porque de lo contrario, como hemos escuchado en la 2ª lectura: Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles… ya podría tener el don de predicción y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener fe como para mover montañas… podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. Como bautizados, éste es el camino mejor para ejercer nuestra dimensión profética, nuestra participación en la misión profética de Cristo.
El Sr. Arzobispo ha convocado, para todas las Parroquias de la Diócesis, la Misión en Valencia, Porta Fidei. Dicha misión tiene como objeto hacer «descubrir o fortalecer la adhesión a Cristo» y «avivar, con la fuerza del Espíritu Santo, la experiencia de Dios en cada uno de los que participen en la misma». En nuestra Parroquia será del lunes 4, al jueves 7 de marzo. Invitemos a nuestros familiares, amigos, vecinos… a participar de en la misión.
ACTUAR:
Si me preguntaran: ¿Qué es un profeta? ¿Qué sabes de los profetas? ¿Quiénes son los profetas de hoy? ¿Sabría responder de manera razonada? Por estar bautizado, ¿me siento escogido, consagrado, nombrado profeta por el Padre? ¿Me siento corresponsable de continuar la misión profética de Cristo? Como cristiano, ¿he vivido o vivo la experiencia de “no ser bien mirado en mi tierra”, me da miedo? ¿Qué compromiso evangelizador estoy desarrollando? ¿Lo llevo a cabo con amor?
La participación en la misión profética de Cristo, es esencial e irrenunciable para no sólo llamarnos, sino ser en verdad cristianos. En este Año de la Fe, el Papa Benedicto XVI, nos invita a ser profetas en Porta Fidei: (7) es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar. Hoy como ayer, él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra. (14) Lo que el mundo necesita hoy de manera especial es el testimonio creíble de los que, iluminados en la mente y el corazón por la Palabra del Señor, son capaces de abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, ésa que no tiene fin.