Solo se ve bien con el corazón
VER:
Uno de los rasgos de la cultura contemporánea es el culto a la imagen, a tener en cuenta principalmente y a veces exclusivamente la apariencia de las personas y cosas. A la hora de adquirir determinados productos se valora el diseño por encima de la utilidad. En las personas la atención se dirige a la ropa, calzado, peinado, aspecto físico… Crece la demanda de operaciones de estética, se siguen dietas o se acude a gimnasios de manera casi obsesiva… porque “queremos tener una buena imagen”. Como ha llegado a afirmarse: “La estética ha sustituido a la ética”. Sin embargo, en el libro “El Principito”, de Antoine de Saint-Exupéry, que ya mencionamos la semana pasada, cuando el protagonista se encuentra con el zorro, éste le dice una gran verdad: Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. Sigue leyendo
