Unidos a la manera de un cuerpo orgánico
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La semana pasada decíamos que no se puede vivir la fe de un modo intimista, privado. La cotidianidad de nuestras comunidades parroquiales, Asociaciones y Movimientos requiere de laicos que asuman diversidad de funciones y responsabilidades para llevar adelante la pastoral ordinaria. Y esta semana estamos inmersos en la Semana de oración por la unidad de los cristianos, que tiene lugar anualmente entre el 18 y el 25 de enero, este año con el lema Destinados a proclamar las grandezas del Señor. Como se recuerda en el documento Ser y misión de la Acción Católica General – Llamados y enviados a evangelizar, En la Iglesia estamos viviendo como una gran dificultad el problema de la falta de comunión entre nosotros, los cristianos. Hay que reconocer que no es un problema reciente. De hecho, en los primeros pasos de la Iglesia ya aparecen los problemas derivados de la falta de unidad de los cristianos. Por tanto, esta semana vamos a dar un paso más: no es suficiente que haya laicos dispuestos a asumir funciones y responsabilidades. La plena madurez del laicado cristiano necesita también un “modo” de realizar la misión. La misión de “proclamar las grandezas del Señor” exige vivir la comunión, la comunidad eclesial. Sigue leyendo




