Nuestros hábitos cambian cuando estamos de vacaciones, incluso si no nos vamos de viaje, puesto que durante este tiempo, dedicamos nuestras horas a la realización de diversas actividades, salimos con más frecuencia, dormimos un poco más, etc. En definitiva, nuestra rutina da un giro inusual, y, aunque eso es bueno para nosotros, deberíamos preguntarnos si realmente acordamos un momento para la oración diaria durante este tiempo de relajación.
Quizá te estás preguntando ¿cómo hacer para orar cuando descansamos? A veces parece difícil encajar nuestros hábitos de oración en nuestros horarios de vacaciones, así que nos gustaría compartir algunos consejos para renovar y mantener vigente nuestro tiempo a solas con Dios, incluso cuando nos relajamos:
Surfear sobre el deseo de buscar algo nuevo. En algunas ocasiones, las vacaciones nos despiertan el deseo de cambio, de descubrir nuevas cosas y de experimentar la tan anhelada libertad. Pues bien, este deseo también puede verse reflejado en nuestros hábitos de oración: ¿qué te parece si tomas unas semanas para explorar territorios de oración desconocidos (el Santo Rosario, la lectio divina, la meditación cristiana, etc.)?
Sigue leyendo →