El 25 de marzo celebramos la solemnidad de la Anunciación, es decir, ese maravilloso episodio de la Biblia en la que el Ángel Gabriel anunció a María que iba a ser madre del Hijo de Dios, y ella aceptó humildemente. De hecho, María dijo que sí e hizo posible la salvación del mundo.
Tengamos en cuenta que el “sí” de María es un “sí” de confianza, acogimiento y aceptación hacia lo que estaba por venir. ¡Que hermoso es este «sí»!, ¿cierto? A propósito, ¿alguna vez te has preguntado en qué se fundamentó esta hermosa decisión? Descubre los pilares del “sí” de la Virgen a continuación:
- Libertad: un verdadero «sí» es un «sí» libre y sin restricciones. De hecho, esto es precisamente lo que el sacerdote pregunta a los novios antes de recibir el intercambio de sus consentimientos: “¿venís a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?”. Por cierto, esta es una pregunta que también podemos hacernos antes de tomar cualquier decisión: no dudemos en pedir al Espíritu Santo que nos ayude a discernir esas limitaciones (como miedos, prejuicios, falsas creencias…) que impiden nuestra libertad y pueden alterar nuestras respuestas.











