Del remordimiento al arrepentimiento
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Durante los Ejercicios Espirituales, el director nos hizo caer en la cuenta de la diferencia entre “remordimiento” y “arrepentimiento”. Aparentemente tienen un significado similar, pero hay diferencias importantes entre ambos: el remordimiento me encierra en mí mismo, pensando y repensando en lo que he hecho o dejado de hacer, y además eso queda ahí “para siempre”, nunca desaparece y cada vez que lo recuerdo vuelvo a sentir remordimiento. Por el contrario, el arrepentimiento no me encierra en mí mismo, sino que me sitúa frente a un “tú”, frente a alguien, y lo que me duele no es tanto el acto en sí mismo, cuanto haber fallado a esa persona, a su confianza, a su amor; y por eso, el arrepentimiento no me “condena” al pasado, a seguir dando vueltas a lo que hice, sino que me impulsa a un futuro en el que me propongo no volver a fallar a esa persona. Sigue leyendo