Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet


Homilía XXII del TO-A

Toma tu decisión

VER:

Cada día tomamos muchas decisiones, la mayoría de ellas sobre asuntos intrascendentes: qué ropa ponernos, qué vamos a comer, dónde voy a ir… Pero a lo largo de la vida se presentan ocasiones en las que hay que tomar grandes decisiones, que sí van a tener una trascendencia: estudiar o trabajar, qué profesión elegir, en qué ciudad vivir, casarse o no… Estas decisiones no se pueden tomar a la ligera, y para ayudarnos a decidirnos podemos utilizar diferentes métodos: uno muy conocido es el de escribir una lista de “pros” y “contras”, pensar las ventajas e inconvenientes de una opción, y ver de qué lado se inclina la balanza; otro método consiste en imaginar que ya hemos tomado la decisión y tratar de pensar cómo nos sentimos, cómo ha cambiado nuestra vida… Estos métodos nos pueden ayudar, pero debemos tener claro que nunca tendremos el 100% de seguridad. Sigue leyendo


Homilía XXI del TO-A

Tres palabras

VER:

Los que tenemos más de 50 años seguramente recordemos un bolero muy conocido, “Tres palabras”, una de cuyas estrofas dice: “Con tres palabras te diré todas mis cosas. Cosas del corazón que son preciosas”. La letra de este bolero nos recuerda algo: que para expresar lo mejor o lo más bonito, no hace falta hacer grandes discursos; con pocas palabras se puede decir mucho y llegar al corazón. Sigue leyendo


Homilía XX del TO-A

Fe y oración

20 TO-A

VER: El teólogo franciscano Michael P. Moore escribió recientemente un artículo para profundizar en la presencia y el actuar de Dios en la crisis provocada por el coronavirus, y recogía una experiencia muy común: “En estos días en que nos vemos seriamente azotados por una pandemia, desde distintos sectores de la Iglesia se acude a cadenas de oración, pedidos de intercesión a santos, rezos ante imágenes (supuestamente) milagrosas, etc. para que, por su mediación, Dios intervenga y frene el flagelo, o, al menos, consuele a los desconsolados”. Seguro que muchos han recibido mensajes de este tipo por correo o mensajería instantánea. Pero el autor planteaba unas preguntas: “¿Si Dios puede evitar esta desgracia, por qué no lo hizo antes? ¿Es que Dios necesita que nosotros lo convenzamos para que haga algo?”. Y advertía del riesgo de infantilizar la fe, porque a veces tenemos la idea de que Dios es como «un Gran Mago que, desde “el cielo” y de vez en cuando interviene con golpes de varita mágica para interrumpir el curso de las leyes y de las libertades, y así evitar el sufrimiento de los hombres».

Pero desde esta idea errónea de Dios, como, a nuestro parecer, no nos hace caso, nos desengañamos y concluimos pensando que o bien no existe, o que en realidad no le importamos. Sigue leyendo


Homilía de la Ascensión-A

Sigue siendo fiesta

Asunción Virgen 2

VER: Normalmente, el 15 de agosto es el día en que más poblaciones celebran sus fiestas. Como solían decir los informativos en veranos pasados: “Toda España está de fiesta”, y aunque la gran mayoría de la gente no sabría explicar el porqué de esta fiesta, en casi todas partes encontrábamos música al aire libre, comidas, concursos, procesiones… Pero este año, por la pandemia, se han suspendido casi todos esos actos. Para muchos, aunque sea un día festivo, hoy “no será fiesta” porque identifican la fiesta con los festejos y, por tanto, si no hay festejos no hay fiesta. Sigue leyendo


Homilía XIX del TO-A

Como el abanico

19 TO-A

VER:

Estamos en pleno mes de agosto, en los días más cálidos del año, y todos sabemos lo que supone tener que salir a la calle para realizar cualquier gestión, más aún este año al tener que llevar la mascarilla. Para no sufrir el calor, nos gustaría poder estar en sitios con aire acondicionado, pero no siempre es posible, y entonces agradecemos que nos llegue una ráfaga de aire que nos alivie. Pero como a menudo no sopla viento, muchas personas van provistas de abanicos. Básicamente el abanico es un instrumento muy simple: un conjunto de varillas articuladas, unidas por un papel o tela, que se despliegan en semicírculo. Y tampoco requiere grandes conocimientos para utilizarlo: es suficiente con un ligero movimiento de la muñeca. Es muy simple pero efectivo para combatir el calor y, como se puede llevar fácilmente, se ha convertido para muchos en algo imprescindible. Sigue leyendo


Homilía XVIII del TO-A

¡Al grano!

18 TO-A

VER: Algo muy común entre representantes políticos de cualquier tendencia, pero también en otras áreas, es la aparente incapacidad que tienen algunas personas para hablar con claridad y concisión sobre cualquier tema. Ante preguntas simples, se pierden en divagaciones, palabras altisonantes, circunloquios… que nos suenan a “más de lo mismo” y acaban provocando hartazgo y que se deje de prestar atención a lo que están diciendo, porque como ya dijo en 1975 el Papa San Pablo VI en “Evangelii nuntiandi” 42: “el hombre moderno, hastiado de discursos, se muestra con frecuencia cansado de escuchar y, lo que es peor, inmunizado contra las palabras”. A estas personas dan ganas de decirles: “¡Al grano!”, que es una expresión utilizada para ir sin rodeos a lo fundamental de un asunto. Sigue leyendo


Homilía del XVII del TO-A

Vender para comparar

17-to-a

VER: En un canal de televisión emiten un programa titulado “Vender para comprar”. En él, dos expertos que se dedican al negocio inmobiliario ayudan a unos propietarios a encontrar “su vivienda soñada”. Pero esa “vivienda soñada” normalmente queda fuera de sus posibilidades económicas, por lo que estos hermanos les aconsejan reformar su vivienda actual para poder venderla en mejores condiciones económicas y entonces poder comprar la vivienda que desean. En otros muchos casos de nuestra vida se produce esta situación, que la sabiduría popular recoge en un refrán: “El que algo quiere, algo le cuesta”, sobre todo cuando ese “algo” es muy importante. Sigue leyendo


Homilía XVI del TO-A

Justos, no justicieros

VER: En la serie “Por muchas razones”, en el último capítulo, uno de los actores dice esta frase: “Al final los malos ganamos a los buenos”. Mucha gente haría suya esta afirmación: ya sea en las pequeñas cosas de cada día como en los grandes temas mundiales, una constante es que quienes van a la suya, no piensan en los demás, se saltan las leyes, defraudan… acaban saliéndose con la suya, mientras que las personas que intentan hacer las cosas correctamente lo pasan peor y parece que su trabajo y esfuerzo resulta inútil o cae en el vacío. Esta experiencia puede provocar que algunas personas se harten y acaben tomándose la justicia por su mano, con graves consecuencias. Sigue leyendo


Homilía XV del TO-A

¿Para qué?

15 TO-A

 Descargar homilía
Descargar Estudio de Evangelio

VER:

Al finalizar el confinamiento, al reabrir los templos, una de las medidas de seguridad que debíamos adoptar era asegurar una distancia de dos metros entre personas. Con este fin, señalé en los bancos los lugares donde las personas se debían sentar para guardar esa distancia. Una persona se sentó en un lugar no señalado y, cuando le dije que sólo se podía sentar donde estaba la señal, me respondió: “Si eso no sirve de nada, fuera la gente hace lo que quiere”. Le respondí que fuera del templo hicieran lo que quisieran, pero nosotros en el templo no. Sin embargo, no pude evitar pensar que nosotros nos esforzábamos en hacer lo debido, pero ¿para qué? Porque en la calle, en las terrazas de los bares, en los parques… la mayoría de la gente hacía caso omiso de las medidas de seguridad. Sigue leyendo


Homilía XIV del TO-A

Descansar trabajando

14 TO-A

 Descargar homilía

Descargar Estudio de Evangelio

VER:

La gran mayoría de nosotros, en los últimos meses, hemos sentido cansancio y agobio. Por supuesto, quienes desde distintos ámbitos han estado y continúan estando en primera línea de lucha y trabajo contra el coronavirus y sus consecuencias. Pero también quienes formamos el conjunto de la población, sobre todo con el transcurrir de las semanas, hemos sentido cansancio y agobio en diferentes grados al tener que afrontar cada día con sus dificultades, preocupaciones… Muchos, en algún momento, aunque no lo hayamos expresado públicamente, hemos deseado encontrar un “refugio” donde poder sentirnos seguros, “a salvo” y poder descansar, pero la realidad nos muestra que ese refugio no lo vamos a encontrar. Y el cansancio y agobio aumentan. Sigue leyendo