Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet


María, te confío mi cuerpo

En nuestra sociedad, donde la relación con el cuerpo puede ser muy complicada, a menudo nos cuesta saber qué relación tener con él. A veces sólo vemos su función utilitaria, a veces sólo su dimensión estética. A su vez exigentes y negligentes, sólo nos satisface si cumple nuestros criterios y a menudo no escuchamos sus verdaderas necesidades.

Podemos aprovechar la fiesta de la Asunción para pedir a María que nos muestre la verdadera vocación de nuestro cuerpo.

En efecto, ¿quién mejor que la que acogió a Dios en su seno, que llevó a Cristo en su interior durante nueve meses, puede enseñarnos hasta qué punto nuestro cuerpo es un Templo? «¿No sabes que tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo? » San Pablo nos interpela en la primera carta a los Corintios. San Juan Pablo II -quien desarrolló la teología del cuerpo- añade: «Mirando [a María], el cristiano aprende a descubrir el valor de su propio cuerpo» (discurso del 9 de julio de 1997).

El 15 de agosto, fiesta de la Asunción para los católicos, fiesta de la dormición para los ortodoxos, se celebra la ascensión de María a la gloria. Esta fiesta nos recuerda que estamos llamados a ser redimidos en Jesucristo, en cuerpo y alma. María -por medio de su cuerpo glorificado- nos hace vivir la esperanza de la resurrección de los muertos, la resurrección de la carne, que mencionamos en el Credo.

A lo largo de su vida y con su subida al cielo, María nos muestra que el cuerpo humano es bello, es bueno, es sano (es santo). Que no es una simple herramienta, ni un baluarte contra la elevación espiritual, ni una imagen a modelar, sino la encarnación de nuestro ser, de la maravilla que Dios quiso al crearnos a cada uno de nosotros. «Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque soy una criatura maravillosa» (Salmo 139, 13-14).

Confiemos nuestros cuerpos a María en esta fiesta de la Asunción:

-Podemos rezar a la Virgen de Lourdes por todos los que sufren en su cuerpo; ya sea el dolor físico, debido a la enfermedad, a la discapacidad, a la edad, … o el moral, debido a la forma de mirarse a sí mismos.

-Demos gracias a Dios por su amor, a la manera del Magnificat de María, ¡dejando que nuestros cuerpos exulten!

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


¡(Re) descubrir y maravillarse!

¡Es verano! Quizás sean también las vacaciones, quizás no, pero, en cualquier caso, ¡en esta época apetece vivir lo imprevisto, irse a la aventura! Apetece escapar un poco de lo cotidiano, de nuestras costumbres, y dejarnos llevar hacia otros paisajes.

Entonces, este verano, abramos de par en par nuestro corazón para dejar que la Vida entre por oleadas y poco importa (¿o mucho?) si echa por tierra algunos de nuestros castillos de arena.

Vivamos aventuras, crucemos diluvios y desiertos, dejémonos encandilar por mujeres hermosas y hombres valientes, cantemos con los reyes y descubramos territorios nuevos (re)leyendo la Biblia. Con sus 66 libros, ¡hallamos nuestra lectura de verano!

¡Partamos al encuentro del Otro, como partiríamos a descubrir una tierra ignota! Puede ser nuestra esposa, nuestro marido, nuestro hijo, nuestro vecino o compañero de trabajo. Mirémoslo con ojos nuevos y descubrámoslo como maravilla amada por Dios. ¿Cuáles son sus sueños? ¿Qué canción le emociona hasta lo más profundo? ¿Qué olor le lleva de vuelta a la infancia?

Zambullámonos en la naturaleza en plena expansión en esta época y, como San Francisco de Asís, en el cántico de las criaturas, ¡maravillémonos! Disfrutemos de momentos de contemplación y admiremos la belleza, la generosidad, la diversidad, la fragilidad y la fuerza de la Creación.

A través de la Palabra de Dios, a través de los demás, a través de la naturaleza, exploremos las profundidades de nuestro corazón. Sintamos, vibremos, emocionémonos, y ofrezcamos esos ramos de emociones a Dios. ¿Y por qué no bajo forma de poemas, como Santa Teresa? A fin de cuentas, es verano: ¡es el momento de probar!

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


Voluntades anticipadas

El Arzobispado de Valencia ofrece desde este fin de semana, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley de Eutanasia, el modelo del Documento de Voluntades Anticipadas, también llamado “testamento vital”, para que los ciudadanos, y no solamente los católicos, puedan plantear cómo quieren que sean sus últimos días en términos sanitarios.

Así, desde el Arzobispado “invitamos a todos a rellenar y presentar este documento en los puntos de registro de la Conselleria de Sanidad”, tratándose del mismo modelo oficial de la Generalitat  Valenciana, con las adaptaciones propuestas por el Arzobispado de Valencia y conforme a las instrucciones de la Conferencia Episcopal Española, de tal modo que se cumplen todas las prescripciones legales a la vez que se siguen las orientaciones expresadas por la Iglesia, según el delegado episcopal de la Pastoral de Enfermos y Mayores, Luis Sánchez.

La Conferencia Episcopal Española invita a firmar el Documento de Voluntades Anticipadas, que es la expresión escrita de la voluntad de un paciente sobre los tratamientos médicos que desea recibir, o no está dispuesto a aceptar, en la fase final de su vida. El testamento vital también especifica que se administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos, pero que no se aplique la eutanasia. Además, se solicita una atención espiritual.

DESCARGAR  Informacion-Voluntades-Anticipadas

Descargar DOCUMENTO VOLUNTADES ANTICIPADAS


XVII Asamblea Parroquial

XVII ASAMBLEA FIN DE CICLO PASTORAL

Proyecto Pastoral 2020-2021

“La Parroquia es c@sa de tod@s, en sinodalidad:

caminando unidos” 

 

 

 


Orar antes de acostarse

3 maneras de terminar bien su día con el Señor

Nuestro ritmo de vida, las preocupaciones cotidianas, las angustias que podemos sentir frente a un mundo sacudido por las crisis… ¡nada de eso nos ayuda a dormir bien! Puede que nos cueste conciliar el sueño, que padezcamos insomnio e incluso que temamos ese momento en que se supone que nos dejamos ir en brazos de Morfeo.

Un tiempo de oración por la noche, porque permite descargar nuestras preocupaciones ante el Señor, tomar un poco de altura, quitarnos las máscaras, dejarnos arrullar con dulzura por Nuestro Padre, es una clave para encontrar un sueño tranquilo y reparador.

«Me acuesto y enseguida me duermo en paz, pues solo Tú, Eterno, me das la seguridad en mi hogar.» (Salmo 4; 9)

He aquí tres propuestas para un tiempo de oración por la noche:

Releer nuestro día para dormirnos agradecidos y ligeros. La poetisa Marie-Noel cuenta en sus escritos cómo en lugar de buscar cada noche la lista de sus pecados y faltas, hacía la lista de sus «deudas»: «Repaso en mi corazón todo lo que he recibido de los demás durante el día.» Recordar lo bonito… cada sonrisa, favor recibido, aprendizaje, momento de complicidad vivido durante el día y dar gracias a Dios por esas personas con las que nos hemos encontrado y esas experiencias que hemos vivido. ¡Qué hermosa manera de dormirse en el agradecimiento!

Disfrutar de un momento para tomar fuerzas practicando la meditación cristiana o la lectura de la Palabra de Dios. La meditación cristiana, ya se apoye en la Biblia (como la lectio divina) o en una oración silenciosa (como nos lo enseña Santa Teresa de Jesús) ofrece la oportunidad de una conversación de corazón a corazón con el Señor. ¡Es para dormirse con el sentimiento de ser precioso y amado, como un niño en brazos de sus padres!

Entrar en una comunión de oración para sentir que pertenecemos al cuerpo de Cristo. Por supuesto, podemos, para esto, rezar en familia, pero también unirnos a millones de cristianos en todo el mundo orando las vísperas, la oración de la noche en la liturgia de las horas. Una hermosa manera de deslizarnos hacia el sueño, tranquilos y llevados por un fuerte sentimiento de comunidad fraterna.

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


Santa Cruz

Un año más se adornó la Santa Cruz con las flores que nos recuerda la Resurrección de Jesucristo que ha vencido a la cruz y a la muerte.  Y se bendijo el término de Benimámet.


Homilía IV de Pascua-B

Que quede bien claro

VER:

Una tentación que tenemos es “ponernos medallas”, es decir, atribuirnos hechos, acciones, palabras… que no son nuestras ni nos corresponden, pero que nos hacen quedar bien ante los demás. Esto es algo que hacemos pero que, a la vez, nos provoca rechazo cuando otros se atribuyen méritos que son nuestros. Por eso en ocasiones queremos que quede bien claro lo que nosotros hemos hecho o dicho, para que no haya lugar a dudas o confusiones. Sigue leyendo