Ánimo desde la fe
VER:
A veces, cuando alguien te cuenta un problema que tiene, una situación difícil queestá pasando, si podemos le damos algún consejo o le ofrecemos nuestra ayuda, pero a veces no podemos porque son situaciones que la propia persona tiene que pasar, y solemos decirle: “¡Animo!”. Pero muchas veces somos conscientes de que ese deseo se queda corto, porque para lo que esa persona tiene que pasar, una palabra de aliento, aunque esté dicha con la mejor intención, no es suficiente y necesita algo más. Algo que supera nuestra capacidad. Sigue leyendo
