Lo de todos los años, lo de siempre
VER:
Cuando una actividad, una celebración, una fiesta, etc. se repite periódicamente, aunque sea una vez al año, corremos el peligro de “acostumbrarnos” a ella. Decimos: “Lo de todos los años”, o “Es lo de siempre”, porque ha dejado de tener para nosotros la novedad y la frescura de los primeros tiempos, y aunque hagamos los preparativos necesarios y participemos activamente, ya no sentimos lo mismo que antes, no nos aporta nada nuevo. Y cuando pasa esa celebración, fiesta, etc., nos queda una cierta tristeza o vacío, porque en nuestro interior quisiéramos volver a “sentir” lo de antes, volver a recuperar la ilusión por esos momentos. Sigue leyendo



