Contra las manchas

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Es una experiencia muy común: tenemos prisa, nos disponemos a salir de casa, o estamos ya por la calle, y descubrimos que llevamos una mancha en la ropa. Si se ve mucho, no tenemos más remedio que cambiarnos de ropa si todavía estamos a tiempo, y si ya nos pilla fuera de casa, pasamos vergüenza porque los demás ven la mancha que llevamos. Si no es muy visible y no nos cambiamos de ropa, procuramos disimularla para que no se note o, como mucho, utilizamos un quitamanchas para no pasar vergüenza, y así salimos del paso hasta que podamos lavar bien la ropa. Sigue leyendo







