El miércoles 22, a las 20:00 horas en la parroquia del Ave María y San José, retomaremos las reuniones interparroquiales para seguir avanzando en nuestro objetivo: “Las parroquias, c@sa de tod@s, caminando en interparroquialidad”. Reflexionaremos los temas que se trataron en la Facultad de Teología en torno a “La conversión pastoral”. Es esta ocasión profundizaremos en “La importancia del propósito”.
El viernes 24, los cuartos viernes de cada mes tenemos la ADORACIÓN NOCTURNA. Estamos delante del Santísimo en Adoración – Contemplación – Alabanza – Acción de Gracias – Oración… Junto con la oración de las Vísperas, estamos media hora en silencio (con música de fondo) escuchando al Señor, preguntándonos: ¿Señor, qué quieres de mí? Antes de la Reserva del Santísimo rezamos las Completas. “El Señor te espera”.
De la Capilla de San José, cuya celadora es Teresa Monzó, se recogieron 60 euros, para Cáritas Parroquial. Que Dios premie vuestra generosidad.
La web de la parroquia es http://santvicentmartirbenimamet.org Puedes ver las homilías, el calendario de las distintas reuniones y actividades. Si pinchas sobre el evento, verás toda la información. Y el Facebook de la parroquia es: ParroquiaSantVicentMartirBenimamet.
Es innegable que, para mucha gente, la Iglesia tiene mala fama. Al nombrarla, lo primero que viene a la mente de la gente son los obispos, curas, noticias negativas, escándalos… Se ve como una institución de poder político y de manipulación de gente crédula. Y no hay que esconder que a veces esa mala fama nos la hemos ganado a pulso. Y a menudo, cuando se trata de ‘defender’ a la Iglesia, se recurre a poner de manifiesto la labor social que realiza, y a la entrega de los misioneros en países pobres; pero esto se hace sin mencionar la razón que les impulsa: la evangelización.
El lunes 13, a las 17:30, reunión del Grupo de Cáritas.
El jueves 16, tendremos, a las 19:30 h. en la Parroquia de la Natividad, el RETIRO. Lo mismo que necesitamos ejercitarnos tanto intelectual como físicamente, y lo vemos normal y lógico, lo debemos de hacer espiritualmente. Estamos concluyendo el Jubileo de la Esperanza, y para seguir siendo “Peregrinos de Esperanza”, nos abrimos a la acción del Espíritu Santo y sus dones. El título de este retiro es: “Si conocieras el don de Dios…” No dejes de ejercitarte espiritualmente, lo necesitas. El Señor te espera.
El miércoles 22, a las 20:00 horas en la parroquia del Ave María y San José, retomaremos las reuniones interparroquiales para seguir avanzando en nuestro objetivo: “Las parroquias, c@sa de tod@s, caminando en interparroquialidad”. Reflexionaremos los temas que se trataron en la Facultad de Teología en torno a “La conversión pastoral”. Es esta ocasión profundizaremos en “La importancia del propósito”.
La expresión “gracias a Dios” se utiliza en general para expresar un sentimiento de alegría o alivio por algo que ha sucedido. En una oficina, una persona llevaba toda la mañana intentando solucionar un problema; cuando al final lo consiguió, exclamó juntando sus manos: “¡Gracias, Dios mío!” Algunos compañeros se extrañaron y burlaron al oírla, porque se notaba que no había sido una simple frase hecha, sino que lo había dicho de corazón: realmente estaba dando gracias a Dios.
El jueves 16, tendremos, a las 19:30 h. en la Parroquia de la Natividad, el RETIRO. Lo mismo que necesitamos ejercitarnos tanto intelectual como físicamente, y lo vemos normal y lógico, lo debemos de hacer espiritualmente. Estamos concluyendo el Jubileo de la Esperanza, y para seguir siendo “Peregrinos de Esperanza”, nos abrimos a la acción del Espíritu Santo y sus dones. El título de este retiro es: “Si conocieras el don de Dios…” No dejes de ejercitarte espiritualmente, lo necesitas. ¡El Señor te espera!
Todos los día 11 de cada mes rezamos por los enfermos. Quienes queráis que os tengamos presentes de una manera especial, como los familiares de algunos de ellos, al igual que si quieren ser visitados en las casas o cuando estén hospitalizados, avisarlo a los miembros de PASTORAL DE LA SALUD o en el despacho parroquial.
Todos los segundos domingos de mes, CáritasParroquial nos sensibiliza en las Eucaristías, nos ayuda a profundizar en la relación entre la Celebración de la fe y el compartir solidario. En las demás parroquias se destina las colectas de ese domingo, nosotros tenemos el buzón para poderlo hacer durante todo el mes. Del BUZÓN DE CÁRITAS del mes de SEPTIEMBRE se ha recogido 225 euros. De la Colecta para ayudar a los templos afectados por la DANA, se han recogido 130 y un donativo de 300 euros. En total 430 euros. Que Dios premie vuestra generosidad.
En nuestra vida a veces atravesamos situaciones difíciles, duras, que se prolongan en el tiempo, y que van minando nuestro ánimo poco a poco. Nos sentimos cansados, no vemos ninguna salida posible, quisiéramos poder rendirnos y abandonar, pero a la vez sabemos que no podemos hacerlo, que debemos seguir adelante y afrontar como podamos cada nuevo día, porque tenemos responsabilidades o personas a las que atender. Pero cada vez nos cuesta mayor esfuerzo seguir.
Hoy estamos de fiesta, el Señor nos convoca, como familia, en este II Encuentro Interparroquial, a las Parroquias del Ave María i sant Josep, Natividad y san Vicente, mártir, para recordarnos nuestro objetivo: “la parroquia es casa y cosa de todos, caminando en interparroquialidad”. La Parroquia no es de unos pocos, ni de un grupo cerrado, ni de un cura en solitario. La parroquia es la familia de Dios que se reúne en torno a la Mesa de la Palabra y a la Mesa de la Eucaristía, y que camina unida, como Iglesia en salida, abierta y fraterna.
La Palabra de Dios de este domingo, que hemos escuchado, ilumina este camino.
El profeta Amós denuncia la comodidad de los que viven instalados y no se preocupan por los demás. Nos advierte contra la tentación de encerrarnos en nosotros mismos, como digo yo, ser egocéntrico, vivir sin pensar en los demás. El peligro es ser parroquia “a la sombra del campanario”.
No hay que perder de vista la identidad y la pertenencia, pero hay que abrirse y convivir. Es como una familia, que crece, los hijos se casan, forman su propia familia, pero no viven encerrados, aislados. Los padres van a casa de los hijos, los hermanos van a casa de los hermanos, los hijos van a casa de los padres a celebrar momentos importantes… Cada familia tiene su propia identidad, pero todos forman, constituyen, una gran familia.
Una parroquia (lo mismo un feligrés) que sólo se mira a sí misma termina muriendo, es como una espiral que se encierra, se encierra y se cierra, termina ahogándose. Por el contrario, una parroquia viva es la que se abre, se mezcla, se compromete, la que colabora y comparte. Iglesia en salida, nos dice el Papa Francisco.
San Pablo, en la segunda lectura, exhorta a Timoteo a perseguir la justicia, la fe, la paciencia, la misericordia, el amor. Y lo hace con una imagen de lucha, de esfuerzo, de entrenamiento. La vida cristiana no es individualista: es una carrera en la que se corre en equipo. Y aquí entendemos algo fundamental: es más inteligente trabajar juntos, trabajar en equipo. Cuando cada parroquia intenta caminar sola, se agota; pero cuando nos unimos, nos enriquecemos mutuamente, compartimos dones y carismas, y los frutos de la misión se multiplican.
El Evangelio de hoy nos presenta la parábola del rico y Lázaro. Es una advertencia seria: no podemos ignorar al que sufre, no podemos dar la espalda al pobre. Como parroquias, nuestra interparroquialidad no puede ser sólo organizarnos mejor entre nosotros, sino sobre todo abrir los ojos y el corazón a los Lázaros de hoy: los pobres, los marginados, los enfermos, los inmigrantes, los que están solos, los que no conocen a Cristo. Ellos son y tienen que ser el centro de nuestra misión.
Dios nos pide hoy que vivamos nuestras parroquias como comunidades en red, donde lo que una tiene lo comparte con las demás, donde nadie se siente solo en la misión, donde se trabaja con inteligencia, sumando fuerzas y no restando, multiplicando y no dividiendo.
El trabajo en equipo es más que una estrategia: es un signo del Espíritu Santo. El mismo Espíritu que en Pentecostés unió a pueblos distintos en una sola fe, hoy nos invita a trabajar unidos en una sola misión. Porque cuando la Iglesia camina dividida, pierde fuerza; pero cuando camina unida, se convierte en luz del mundo y sal de la tierra, da sentido a nuestra misión pastoral. Atrae e interpela a quienes nos ven.
Desde el discernimiento tendremos que ver hacia dónde nos guía el Espíritu Santo, y qué es lo que quiere que vayamos haciendo. Cada uno con sus dones y talentos. Por eso también es muy importante la oración, y aquí, como le decía a D. Vicente, a pesar de la edad, todos podemos aportarla, sintiéndonos parte importante de la parroquia.
Pidamos al Señor en esta Eucaristía la gracia de sentir cada parroquia como parte de una gran familia, de caminar en interparroquialidad, de abrirnos a los pobres y de vivir la alegría de anunciar juntos el Evangelio.
Que María, Madre de la Iglesia, Madre de los Apóstoles, nos enseñe a trabajar en equipo, como lo hizo Ella en la primera comunidad cristiana, siempre unida, en comunión, humilde, con actitud de servicio y entrega.