En esta celebración del Sacramento de la Reconciliación queremos abrirnos a la gracia de Dios; somos conscientes de que no siempre hemos trabajado en la construcción y advenimiento de tu Reino, que hemos mantenido actitudes equivocadas respecto a Dios Padre, a l@s demás y a nosotr@s mism@s. Por eso, desde nuestra debilidad, nos acercamos a Dios para recibir su perdón.
El perdón nos deja siempre nuevos, y nos ayuda a descubrir a Dios Padre cerca de nosotros. Nos queremos preparar para dicha celebración con el corazón disponible para todo aquello que el Señor nos diga. El texto que servirá de reflexión será el de Mc. 12, 28-34
