Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Homilía de Sant Vicent Ferrer

Católicos en la política

Sant Vicent Ferrer

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Durante toda la Semana Santa hemos estado utilizando el ejemplo de la campaña electoral para reflexionar acerca de la “Campaña” que Jesús lleva a cabo cada Semana Santa, buscando nuestro “voto de confianza” pero no para Él, sino para nuestra salvación. Hoy es el “día después” de las elecciones, pero más allá de quien las haya ganado, la celebración de la festividad de San Vicente Ferrer es una invitación a reflexionar acerca de algo de lo que pocas veces se habla, y que sin embargo se echa mucho en falta: la presencia de católicos en la política.

JUZGAR:

Hace poco han finalizado las celebraciones con motivo del sexto centenario de la muerte de San Vicente Ferrer. Y como fruto de estas celebraciones sería positivo que quedase una llamada a la participación de los católicos en la política. Porque San Vicente Ferrer, junto con su obra evangelizadora y su predicación, desarrolló una importante labor política en su tiempo, trabajando por la paz como mediador en conflictos sociales y eclesiales. San Vicente vivió inmerso en su tiempo y sintió una gran preocupación por las cuestiones de la vida social, actuando siempre como ministro de Dios. El objetivo de San Vicente era remediar los males de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo con el anuncio de la Palabra de Dios, y éste debería ser también nuestro objetivo.

El compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, desgraciadamente tan desconocido para la mayoría de los católicos, habla de “El servicio a la política” en los números 565 al 574, y sería no sólo recomendable sino necesaria su lectura.

También a este respecto, el Papa Francisco dirigió un discurso a un grupo de la Pontificia Comisión para América Latina, el 4 de marzo de 2019, en el que daba algunas indicaciones acerca de cómo debe ser la presencia de los católicos en la política: “Jesús funda la Iglesia con aires de una amistad. Tenemos un “amigo” que nos sostiene, nos invita a proponer misioneramente esa misma amistad a todos los demás. Ser católico en la política no significa ser un recluta de algún grupo, una organización o partido, sino vivir dentro de una amistad, dentro de una comunidad. Si tú al formarte en la Doctrina social de la Iglesia no descubres la necesidad en tu corazón de pertenecer a una comunidad de discipulado misionero verdaderamente eclesial, en la que puedas vivir la experiencia de ser amado por Dios, corres el riesgo de lanzarte un poco a solas a los desafíos del poder, de las estrategias, de la acción, y terminar en el mejor de los casos con un buen puesto político pero solo, triste y con el riesgo de ser manipulado. Jesús nos invita a ser sus amigos. Entrar en política, significa apostar por la amistad socia”.

No hay que olvidar que el Evangelio no puede reducirse a la política, ni el objetivo de la Iglesia es tomar el poder temporal. Y en este sentido el Papa cita a San Óscar Romero, que en una homilía del 6 de agosto de 1978 decía: «La Iglesia no se puede identificar con ninguna organización, ni siquiera con aquellas que se califiquen y se sientan cristianas. No se puede afirmar que sólo dentro de una determinada organización se puede desarrollar la exigencia de la fe. No todo cristiano tiene vocación política, ni el cauce político es el único que lleva a una tarea de justicia. También hay otros modos de traducir la fe en un trabajo de justicia y de bien común».

San Vicente Ferrer incidió en la vida social, política y eclesial de su tiempo por su credibilidad como persona de bien, por su vivencia de la fe cristiana en la Iglesia, por sus sabias palabras y su predicación del Evangelio, en definitiva por su testimonio y coherencia acreditados con su vida. Por eso es un referente indispensable para la participación de los católicos en la política, porque como dijo San Óscar Romero: «Para ser buen político no se necesita ser cristiano, pero el cristiano metido en actividad política tiene obligación de confesar su fe. Y si en eso surgiera en este campo un conflicto entre la lealtad a su fe y la lealtad a la organización, el cristiano verdadero debe preferir su fe y demostrar que su lucha por la justicia es por la justicia del Reino de Dios, y no otra justicia»

ACTUAR:

¿Qué opino de la presencia de católicos en la política? ¿Conozco a algún católico que ejerza una función política en la sociedad? ¿Pienso que el Evangelio y la política son dos cosas diferentes?

Una de las dimensiones que conforman la vida humana es la público-social, por tanto la política no puede resultar indiferente al cristiano ni a la Iglesia, y así lo hizo San Vicente Ferrer. Que su ejemplo nos sirva para entender las palabras del Papa: “La política no es el mero arte de administrar el poder, los recursos o las crisis. La política no es mera búsqueda de eficacia, estrategia y acción organizada. La política es vocación de servicio, diaconía laical que promueve la amistad social para la generación de bien común”.

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