En el Adviento nos preparamos para celebrar este hecho decisivo: Dios se ha hecho hombre. Dios ha venido a vivir nuestra misma vida, Dios ha entrado en nuestra historia y ha abierto un camino de liberación y ha hecho suya nuestra debilidad.

En el Adviento nos preparamos para celebrar este hecho decisivo: Dios se ha hecho hombre. Dios ha venido a vivir nuestra misma vida, Dios ha entrado en nuestra historia y ha abierto un camino de liberación y ha hecho suya nuestra debilidad.
