
En este día en que la Iglesia Universal celebra la Solemnidad de Cristo, Rey del Universo, hoy nosotros queremos también recordar y agradecer con esta Eucaristía a Santa Cecilia, patrona de la música, su testimonio de fe. Teniendo presentes estas dos ideas: que Cristo Jesús, es el Rey de Universo, de todo lo creado. Santa Cecilia es patrona de la música, me voy a valer de la Campaña de sensibilización que Cáritas Valencia presenta para este curso, con el lema del curso pasado: “Tu compromiso mejora el mundo”.
Acabamos de escuchar en la Palabra de Dios:
“Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin”. (Daniel)
“El Señor reina, vestido de majestad”. (Salmo)
Pilato le dijo: – «Conque, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó: – «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.» (Evangelio)
Para empezar, me gustaría que nos regaláramos unos breves minutos de tranquilidad y serenidad interior. Apagamos todos los pensamientos que nos bombardean la mente (preocupaciones, tareas pendientes, problemas…).
Si hemos conseguido ponernos en modo silencio interior, aunque solo sea un poco, podemos imaginarnos que vamos a sumergirnos en medio de la NATURALEZA.
Si prestas atención, en el UNIVERSO donde vivimos, si estamos en medio de la Naturaleza, suena una MELODÍA de ARMONÍA y BELLEZA cuando todo lo que existe realiza la función para la cual fue creado.
Como si todo lo que existe tuviera un sonido particular y propio, que unido al de los demás, hace posible esa MELODÍA…
Y en el MUNDO HUMANO ocurre lo mismo, estamos creados para producir relaciones humanas de ARMONÍA y BELLEZA. Unas relaciones que nos permiten crecer y desarrollarnos como PERSONAS y como SOCIEDAD, que nos permiten evolucionar como humanidad, vivir como HERMANOS.
Todo está muy bien creado cuando dejamos que funcione para lo que está hecho.
Cada uno de nosotros tenemos una nota, un lugar en la partitura de este mundo, para aportar nuestros dones, nuestras capacidades, nuestro sonido para contribuir a esta armonía del universo, para construir el Reino de Dios.
Pero cuando alguien no aporta su sonido particular, sino que lo distorsiona introduciendo notas DISONANTES en la melodía del Universo… Entonces se rompe la ARMONÍA.
Se deja de escuchar la ARMONÍA y BELLEZA en el mundo NATURAL y en el mundo HUMANO.
…porque muchos viven estilos de vida CONSUMISTAS y CONTAMINANTES que tienen su efecto destructor en el mundo natural.
La contaminación de nuestro mundo es reflejo de lo alejado y desconectado que está el ser humano y la civilización actual, de la armonía de la Naturaleza y de Dios.
Y es evidente que la principal víctima de las notas disonantes, de los estilos de vida que triunfan, son los seres humanos más frágiles y vulnerables, los desposeídos y descartados.
Notas disonantes que provocan crisis humanitarias como la que ahora tenemos permanentemente en nuestras fronteras.
Notas disonantes que provocan que muchas personas sufran el efecto expulsión de sus propios países, por la guerra, la violencia, la pobreza, el hambre, los intereses comerciales y políticos, y sobre todo por la falta de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Paz.
Si este mundo está como está, es porque están sonando muchas NOTAS DISONANTES que rompen la ARMONÍA y la BELLEZA para el que fue creado.
… y condenan a muchas personas a vivir su vida, encerrando la riqueza de su sonido único y personal, DENTRO DE PARTITURAS INJUSTAS
En PENTAGRAMAS de eslabones que encadenan a la pobreza.
En PENTAGRAMAS de barrotes que impiden disfrutar los Derechos Humanos.
En PENTAGRAMAS que no les visibilizan, excluyen, porque no cuentan.
Y es que muchas personas, en lugar de estar en CLAVE musical de la ARMONÍA y la BELLEZA para la que han sido creadas, están en OTRA CLAVE:
Clave del dinero: TO PA MI Personas que ponen en la riqueza, en el tener y poseer, su primer objetivo en la vida, haciendo que se encierren en sí mismas, en su propio bienestar y autosuficiencia.
Clave del Ego: MI ME CON MI GO Personas que solo se preocupan de su propio interés y conveniencia, sin importarles el bien de los demás. Ellos son lo primero. Lo que sientan o les preocupe a los demás es secundario. No saben de empatía.
Clave de llevar la batuta: AQUÍ MANDO YO Son los que buscan tener parcelas de poder para mandar y dominar a otros, para imponer sus ideas, decisiones y criterios. Les gusta estar por encima de otros para sentirse importantes.
Clave del éxito: PRESTIGIO, FAMA, SER UN GANADOR. Son los que buscan en su vida el tener éxito, buena imagen, reconocimiento. Viven en competitividad constante.
Clave De-Sol-adora: Son quienes viven su vida desde un claro rechazo a los pobres. Manifiestan miedo, aversión y rechazo hacia ellos. Los consideran una amenaza y un peligro para su bienestar. Es lo que se ha llamado con la nueva palabra “Aporofobia”.
El miedo a los pobres se convierte en rechazo cuando entran en escena las ideologías políticas que señalan a los pobres como culpables de su pobreza, y una amenaza para nuestro bienestar. Es entonces cuando se desactiva toda compasión y empatía hacia ellos. Sobre esta realidad el Papa Francisco dice: “Se escuchan voces de reproche hacia los pobres, con frecuencia determinadas por una fobia hacia ellos, considerados no sólo como personas indigentes, sino también como gente portadora de inseguridad, de inestabilidad, de desorden para las rutinas cotidianas y, por lo tanto, merecedores de rechazo y apartamiento. Se tiende a crear distancia entre ellos y el proprio yo, sin darse cuenta que así se produce el alejamiento de Jesús, quien no los rechaza sino que los acoge y consuela”. (Mensaje para II Jornada Mundial de los Pobres).
“Yo no soy racista pero…”: Es un ejemplo más de esta actitud de rechazo que va creciendo en nuestra sociedad. El 100% de los comentarios racistas que oímos a diario, empiezan a sí: “Yo no soy racista pero…”. Y les sigue una afirmación bastante intolerante basada en prejuicios, estereotipos, o en actitudes excluyentes fruto de la ignorancia o desconocimiento, o simple racismo.
Pero en la partitura del mundo, también encontramos otras claves:
Clave del Amor: AMA A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO Son quienes viven su vida en clave de amor, de entrega, de servicio. Se dejan tocar por el sufrimiento del otro, del HERMANO… y hacen lo que está en su mano para ayudarle. Sienten al otro como alguien de su propia carne, la suerte del otro es su propia suerte. Son los que dejan que Jesús reine en sus vidas.
Clave de Santidad: Es la llamada que nos hace el Papa Francisco con su Exhortación Apostólica “Gaudete et exsultate”, la llamada a la santidad. Vivir en clave de AMOR, es vivir la SANTIDAD. Jesucristo es Rey del Universo porque, por amor, entregó su propia vida por la salvación de todos. Y Santa Cecilia dio su vida por Jesús, lo acogió en su corazón e hizo que Jesús reinase en su vida.
Que también nosotros, en esta Eucaristía, aprendamos como ella a poner en el centro de nuestra vida y de nuestro amor al Señor, dejemos que Él reine en nuestra vida, para que veamos en el otro, en el pobre a un HERMANO, y entre todo hagamos posible el objetivo pastoral de este año: “La Parroquia es casa y cosa de todos y todas, escuela de santidad”.