¿Qué significa llevar un ramo?

VER:
A menudo utilizamos un ramo en múltiples ocasiones: un enamorado se lo regala a su amada; lo llevamos como regalo para felicitar a alguien por su santo o cumpleaños; lo utilizamos para adornar la mesa en una comida especial; con motivo de algún acto solemne, litúrgico o civil, se adorna el lugar con algunos ramos; también lo llevamos a un enfermo; en los funerales hacemos llegar un ramo para expresar nuestro afecto al difunto; a los vencedores de una competición se les entrega un ramo junto con la medalla o copa; en una entrega de premios, o al finalizar una actuación, también suele entregarse un ramo al artista… Como vemos, a un mismo gesto le damos diferentes significados: amor, amistad, decorativo, esperanza, condolencia, victoria, triunfo…
JUZGAR:
Hoy es Domingo de Ramos, comienza la Semana Santa, los días más importantes para nosotros, los días en que Dios, por medio de su Hijo, nos da las mayores pruebas de su amor.
Y hoy, en prácticamente todas las iglesias, antes de la Eucaristía principal, se habrá realizado la bendición de los ramos y posterior procesión. En este día la Iglesia recuerda la entrada de Cristo, el Señor, en Jerusalén para consumar su misterio pascual. Como indica la monición propia de este día: Hoy, cercana ya la Noche santa de Pascua, nos disponemos a inaugurar la celebración de los misterios de la pasión y resurrección de Jesucristo. Por ello, recordando con fe y devoción la entrada triunfal de Jesucristo en la ciudad santa, le acompañamos…
Y le acompañamos con nuestros ramos. Y en este comienzo de la Semana Santa, deberíamos preguntarnos qué significa para nosotros llevar esos ramos, qué significado le damos: ¿Es sólo una tradición, igual que estrenar alguna prenda de ropa en este día? ¿Lo hacemos porque es algo bonito ver a la gente con los ramos? ¿Buscamos destacar sobre los demás, con un ramo o una palma muy elaborado? ¿Le damos un sentido supersticioso, creemos que el ramo bendecido tiene alguna propiedad curativa o sirve para protegernos del mal?
Son muchas las personas que dan alguno de estos significados al hecho de llevar un ramo; incluso no participan posteriormente en la Eucaristía: una vez “su ramo” ha recibido la bendición, se van. Sin embargo, tras la bendición de los ramos y la procesión, en la Eucaristía la Palabra de Dios nos va a mostrar, en la 1ª lectura, a Jesús como el Siervo anunciado por Isaías, quien en medio de su sufrimiento siente la cercanía de Dios y exclama: Mi señor me ayudaba, por eso no quedaba confundido, convirtiéndose en esperanza para todos los que soportan cualquier sufrimiento.
Y en la 2ª lectura, san Pablo nos ha recordado hasta dónde ha llegado Dios por amor hacia nosotros: tomó la condición de esclavo… se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Y en el relato de la Pasión reviviremos esta entrega total de Jesús.
Por eso, si al hecho de llevar un ramo no le damos el sentido correcto, si sólo nos importa el ramo, nos perderemos lo único que da sentido no sólo a este día, sino a toda la Semana Santa: el amor de un Dios que sufre hasta la muerte para darnos vida a todos.
ACTUAR:
Los ramos que hoy llevamos significan que queremos seguirle, que también nosotros hemos optado por cargar con la misma cruz de Jesús y entregar nuestra vida al servicio de los demás. No seamos como aquéllos que aclamaron a Jesús al entrar en Jerusalén, pero luego olvidaron lo que decía e incluso pidieron que lo crucificaran.
Vivamos la Semana Santa: tendremos tiempo y ocasiones para la oración, para la celebración, para la contemplación… Y además, no la vivamos “solos”, aislados, hagámoslo en nuestra comunidad parroquial. Así, juntos, celebraremos los tres momentos claves de esta Semana, que marcan toda nuestra existencia: nos reuniremos con Jesús y los hermanos para recibir su Cuerpo y su Sangre; estaremos al pie de la cruz con María y el discípulo amado; y con María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, proclamaremos que ha resucitado, para seguirle después en la vida cotidiana.