RECUERDA: No le podemos dar vacaciones a Dios, más bien, todo lo contrario. Ahora tenemos más tiempo, en la montaña, en la playa, en el pueblo, en casa… para dedicarle más tiempo, para dejarnos broncear por Él.

RECUERDA: No le podemos dar vacaciones a Dios, más bien, todo lo contrario. Ahora tenemos más tiempo, en la montaña, en la playa, en el pueblo, en casa… para dedicarle más tiempo, para dejarnos broncear por Él.
