¿Jesús murió por todos o por muchos?
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El próximo I domingo de Cuaresma, en nuestro país entrará en vigor la decisión de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, avalada por el Papa Francisco, de hacer un cambio en las palabras de la consagración, en la Misa.
El cambio más importante es en la consagración del vino. Hasta ahora decíamos: «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados». En adelante, diremos: «… que será derramada por vosotros y por muchos, para el perdón de los pecados». ¿A qué se debe el cambio? ¿Acaso Jesús no murió por todos?
JUZGAR
La primera versión que conservamos escrita de las palabras dichas por Jesús, el Jueves Santo, al instituir la Eucaristía, es la del evangelista Marcos, quien escribe: “Mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo». Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y les dijo: «Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos”. (Mc 14,22-24). “… Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias y dijo: «Bebed todos; porque esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados…»”. (Mt 26,26-28).
San Lucas refiere: “… «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía». Después de cenar, hizo lo mismo con el cáliz, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros»” (Lc 22,19-20). De igual modo, San Pablo: ”… «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía». Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía». (1 Cor 11,23-25).
Marcos y Mateo dicen: «por muchos». Lucas dice: «por vosotros». Pablo usa el «por vosotros» sólo en referencia al pan, y no al vino.
Sin embargo, la Sagrada Escritura es muy clara al decir que Jesús se ofreció en sacrificio por todos los seres humanos. Por ejemplo: «Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero» (1 Jn 2,2). «Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos» (1 Tim 2,6). «El que no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros» (Rom 8,32). ”Si uno murió por todos, todos murieron”. (2 Cor 5,14). “Jesús iba a morir… para reunir a los hijos de Dios dispersos”. (Jn 11,52). “Pues se ha manifestado la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres” (Tit 2,11). «Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo” (Jn 6,51).
La liturgia sacramental de la Iglesia, sin negar la universalidad de la salvación, desde los primeros siglos, inspirada en los textos evangélicos de la narración de la Eucaristía, puso la expresión «por muchos», no para excluir a la totalidad de los seres humanos, sino para indicar que la redención es para quienes aceptan a Jesús como su Salvador. Él ofreció su vida por todos, pero no por ello todos se van a salvar automáticamente. Sólo quienes lo aceptamos por la fe, que somos muchos, pero no todos.
Esto concuerda con otros textos bíblicos: “Mi siervo justificará a muchos… él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores”. (Is 53,11-12). «El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida como rescate por muchos» (Mt 20,28; Mc 10,45).
ACTUAR
Nuestra anterior traducción “por todos los hombres”, era usada también en la versión alemana, inglesa, italiana, española, portuguesa y otras. En cambio, las versiones polaca, rusa, ucraniana, vietnamita y otras, tradujeron “por muchos”. La francesa y la hebrea moderna usaron algo semejante: “por los muchos”. Al uniformarnos ahora, volviendo al texto original latino de la liturgia (pro vobis et pro multis), diremos que la Sangre de Cristo, presente bajo la especie del vino, será derramada “por vosotros y por muchos”. Esforcémonos por ser de estos muchos, para que la redención nos dé vida, y vida en plenitud.
+ Felipe Arizmendi Esquivel.
Obispo de San Cristóbal de Las Casas
Adaptación del texto tomado del sitio de la Conferencia del Episcopado Mexicano
http://www.arquidiocesismty.org/Detallenoticia.asp?id=802
Descargarlo: ¿Jesús murió por todos o por muchos?
Para saber más: Benedicto XVI a la Conferencia Episcopal Alemana
Carta del Cardenal Francis Arinze sobre la traducción de «pro-multis»