Ancianos sin familia, inválidos, indigentes, prófugos de guerra, se encontraban entre las dos mil personas que participaron en primera fila, por voluntad de Papa Francisco, en el “Concierto para los Pobres” que tuvo lugar el jueves 14 de mayo en el Aula Pablo VI del Vaticano para sostener las obras de caridad del Papa.
Dijo: “La música tiene esta capacidad de unir las almas y de unirnos con el Señor, siempre nos lleva… es horizontal y también vertical, va a lo alto, y nos libra de las angustias. También la música triste, pensemos en los ‘adagios’ de lamento, también nos ayudan en los momentos de dificultad”.
El Papa agradeció de nuevo “porque hará bien a todos un poco de espíritu en el negociar material que nos rodea siempre y nos hace disminuir, nos quita la alegría”.
También dijo en otro momento: “Me gusta mucho la música y el canto” “Os digo una cosa: el canto educa el alma, el canto hace bien al alma. Por ejemplo, cuando una madre quiere dormir a su niño no le dice ‘¡uno, dos, tres, cuatro!’. Le canta una nana, le hace bien al alma y el niño se queda tranquilo y se duerme”, explicó.
Francisco señaló que “San Agustín dice una frase muy bonita que cada uno de ustedes debe aprender en su propia lengua. Hablando de la vida cristiana, de la alegría de la vida cristiana dice así: ‘canta y camina’. La vida cristiana es un camino, pero no triste, sino alegre y por eso canta”. “No lo olviden”: ‘¡canta y camina!’ Así tu alma gozará más de la alegría del Evangelio”.
El día del concierto también dijo: “Como creyentes tenemos la alegría de un Padre que nos ama a todos y la alegría de poder hermanarnos con todos. Esta alegría ustedes la siembran ahora en este concierto. Será un concierto para sembrar alegría, no una alegría divertida de un momento, no: la semilla se quedará en las almas de todos y hará mucho bien a todos”.
Os quiero dar las gracias a la S.I.O.A.M. por estos conciertos solidarios. Hoy también queréis con estos conciertos sembrar solidaridad, aportando lo que sabéis muy bien hacer, con vuestros instrumentos y vuestras voces. Que con vuestra música sigáis cantando y caminando en la construcción de un mundo mejor, en la construcción del Reino de Dios.
Un año más, muchas gracias, BON NADAL, FELIZ NAVIDAD.