Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Homilía VI de Pascua-C

La Iglesia es apostólica

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VER:

El tema 10 del material de formación “Para empezar a caminar”, editado por Acción Católica General, se titula: “Ser y misión de la Iglesia”, y en el apartado del Ver propone: Hablar con alguien cercano para ver qué piensa sobre la Iglesia. Aparte de críticas hacia temas tópicos sobre la Iglesia, varias respuestas identificaban la Iglesia con “la jerarquía, los curas, las monjas…” y una de esas respuestas añadía: “que interpretan la Biblia como les conviene para salirse con la suya”. Es una crítica muy extendida, porque dentro del ambiente de relativismo y de sospecha generalizada en que nos movemos, no se cree que los cristianos aceptemos obedecer a una autoridad superior a la nuestra, porque tenemos fe en que esa autoridad está asistida por el Espíritu Santo.

JUZGAR:

En la 1ª lectura hemos escuchado el conflicto que hubo en la comunidad de Antioquía: unos que bajaban de Judea que se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban como manda la ley de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé. Pero ante este conflicto, motivado por una diferente interpretación de la Ley ante la novedad del Evangelio, la solución no fue interpretarla cada uno a su conveniencia para salirse con la suya, sino que se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más subieran a Jerusalén a consular a los Apóstoles y presbíteros sobre la controversia.

Y la respuesta de los Apóstoles tampoco fue una interpretación suya. Tras reflexionar sobre el conflicto, indican: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables.

Y cuando Pablo y Bernabé regresaron a Antioquía reunieron a la comunidad y entregaron la carta. Al leerla, se alegraron mucho por aquellas palabras alentadoras (Hch 15, 30-31). Se resuelve el conflicto y nadie acusa a los Apóstoles de interpretar la Palabra de Dios como les conviene, porque todos son conscientes de que esa interpretación que han hecho ha estado asistida por el Espíritu Santo.

En el Credo decimos que la Iglesia es apostólica. Con ello afirmamos que fue y permanece edificada sobre el cimiento de los Apóstoles, como hemos escuchado en la 2ª lectura: el muro de la ciudad santa tenía doce cimientos que llevaban doce nombres: los nombres de los Apóstoles del Cordero. El Catecismo de la Iglesia Católica señala (881): El oficio pastoral de Pedro y de los demás Apóstoles pertenece a los cimientos de la Iglesia. Se continúa por los obispos bajo el primado del Papa.

Jesús envió a los Apóstoles a continuar la misión que Él había recibido del Padre; y además les prometió estar con ellos todos los días hasta el fin del mundo (cfr. Mt 28, 20). Por tanto, ya que la misión confiada por Cristo a los Apóstoles tiene que durar hasta el fin del mundo, los Apóstoles se preocuparon de instituir sucesores: los obispos. El Concilio Vaticano II lo indicó así en la constitución Lumen Gentium (20): los obispos han sucedido a los Apóstoles como pastores de la Iglesia. El que los escucha a ellos, escucha a Cristo; el que los desprecia, desprecia Cristo y al que lo envió.

Los obispos, como sucesores de los Apóstoles, por medio del sacramento del Orden, han recibido de Cristo la misión y la facultad de actuar en persona de Cristo-Cabeza. Por eso, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica (875): El enviado del Señor habla y obra no con autoridad propia, sino en virtud de la autoridad de Cristo; no como miembro de la comunidad, sino hablando a ella en nombre de Cristo. Y desde ahí cobra sentido el Magisterio, la misión de enseñar (888 ss): El oficio pastoral del Magisterio está dirigido a velar para que el Pueblo de Dios permanezca en la verdad. La asistencia divina es concedida a los sucesores de los apóstoles, cuando enseñan en comunión con el sucesor de Pedro y proponen una enseñanza que conduce a una mejor inteligencia de la Revelación, cumpliéndose lo que hemos escuchado en el Evangelio: el Espíritu Santo será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. Debido a esa asistencia del Espíritu Santo, a esta enseñanza los fieles deben adherirse con espíritu de obediencia religiosa.

ACTUAR:

¿Había profundizado en lo que significa creer que la Iglesia es apostólica? ¿Creo que el Papa y los Obispos, como sucesores de los Apóstoles, están asistidos particularmente por el Espíritu Santo? ¿Tengo presente el Magisterio de la Iglesia, me adhiero a él, o hago mi propia interpretación cuando me conviene a mí?

En la oración colecta hemos pedido que los misterios que estamos recordando transformen nuestra vida y se manifiesten en nuestras obras. Para ello, el Espíritu Santo asiste a la Iglesia para que actualice en cada momento histórico el Evangelio de Jesucristo, y uno de los modos de hacerlo es a través del colegio episcopal. No caigamos en la sospecha o la desconfianza, porque por medio de los obispos se mantiene en la Iglesia la pureza de la fe transmitida por los Apóstoles y nosotros podemos profesarla sin error.

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