Si Jesús tuviera Twitter
VER:
Una de las redes sociales más utilizadas es Twitter. Su característica es que cada mensaje escrito sólo puede tener un máximo de 140 caracteres, lo que obliga a sintetizar o resumir mucho lo que se quiere expresar, a utilizar muchas abreviaturas. A veces es noticia que algún personaje de la vida pública ha hecho un comentario en Twitter que resulta sorprendente y chocante. Unas veces es porque se escribe sin reflexionar, y otras veces porque el lenguaje escrito, con esa obligada brevedad, puede dar lugar a equívocos, malas interpretaciones… Y el personaje en cuestión tiene que dar explicaciones después acerca de qué era lo que realmente quería decir, por qué, el contexto en que lo escribió, etc.
JUZGAR:
En el Evangelio de hoy hemos escuchado una frase de Jesús que resulta cuanto menos sorprendente. Ante la petición de una mujer cananea: Señor, socórreme, Él responde: No está bien echar a los perros el pan de los hijos. Es una frase que a nosotros mismos nos resulta dura, sobre todo si se saca de contexto, y, si Jesús tuviera Twitter y la hubiera escrito tal cual, habría dado lugar a un escándalo, se le acusaría de estar insultando a una mujer, además extrajera, con lo cual el comentario tendría tintes xenófobos…
Pero nosotros, por lo que conocemos a Jesús, sabemos que ésa no es su intención porque Él, contra las costumbres de su tiempo, apoyaba y valoraba a las mujeres, y además nunca rechazó a nadie, fuese judío o gentil. Por lo tanto, tenemos que incluir esta frase dentro de todo su anuncio de la Buena Noticia, del Evangelio, para que, aunque nos sorprenda, no nos escandalicemos, sabiendo cuál es su intención.
Y la intención de Jesús es doble: por una parte, quiere hacer brotar en esa mujer una verdadera confesión de fe en Él: Tienes razón, Señor, pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos. Y al brotar esa confesión de fe, llega inmediatamente el elogio de Jesús ante los demás, incluyendo los discípulos: Mujer, qué grande es tu fe.
Y por otra parte, con su aparente negativa inicial a atenderla (Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel), y su posterior aceptación tras la confesión de fe de la mujer (que se cumpla lo que deseas) quiere mostrar que la Buena Noticia no es algo reservado a un solo pueblo excluyendo a los demás, sino que el Evangelio tiene un alcance universal, como ya anunciaba el Salmo que hemos escuchado: Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Necesitamos aprender a no quedarnos sólo con frases “sueltas” de Jesús, sino a acoger todo el Evangelio, a situarlo en su contexto, para encontrar el sentido y la riqueza de la Buena Noticia que Él nos anunció, porque hoy nosotros tenemos que realizar la Nueva Evangelización, y si la llevamos a cabo ofreciendo sólo algunas partes del Evangelio, fragmentado, también podemos dar lugar a equívocos.
Por una parte, la Nueva Evangelización tiene un contenido principal, que es Cristo Resucitado. Así lo expresa claramente el Papa Francisco al comienzo de Evangelii gaudium: La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús (1) Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día (3).
Y por otra, el anuncio del Evangelio no conoce fronteras de ningún tipo: No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él (3) Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino «por atracción» (14).
ACTUAR:
¿Qué frases de Jesús me resultan sorprendentes o chocantes? ¿Alguna llega a escandalizarme? ¿Cómo reacciono cuando algún comentario o declaración de personas de la Iglesia provoca comentarios y críticas? ¿Tengo una visión global del Evangelio, de su contenido y destinatarios, o me quedo sólo con algunas partes? ¿Sé expresarme de manera comprensible en temas de fe, de modo que resulte atrayente?
Si Jesús tuviera Twitter, serían bastantes las frases suyas que provocarían comentarios, pero Él seguiría adelante con su misión, y cuenta con nosotros, como discípulos y apóstoles suyos, para continuarla sin temor a las posibles críticas mientras seamos fieles a su estilo, al contenido y a los destinatarios. Por eso, como indica el Papa: Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio (20), la luz que es Cristo Resucitado.