Unidos al Papa Francisco y a toda la Iglesia cumplimos la peticion de nuestra Madre y nos consagramos a su Corazon Inmaculado:
Oh Corazon Inmaculado de Maria, Reina del Cielo y de la Tierra, Madre de Misericordia y refugio de los pecadores.
Te consagramos todo lo que tenemos, amamos y somos. Tuyos son nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestras almas. Te consagramos todo lo que esta en nosotros y en todo el genero humano.
Oh Corazon Inmaculado de Maria, Reina del Cielo y de la Tierra, Madre de Misericordia y refugio de los pecadores.
Te consagramos todo lo que tenemos, amamos y somos. Tuyos son nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestras almas. Te consagramos todo lo que esta en nosotros y en todo el genero humano.
Nos comprometemos, Oh Corazon Inmaculado de Maria, a profesar valerosamente y en todo tiempo las verdades de nuestra fe. Nos comprometemos a cumplir los mandamientos de la ley de Dios y de la Iglesia.
Queremos como Tù, conservar la virtud de la pureza. Queremos tambien expiar los pecados de los hombres.
Reina sobre nosotros, Oh dulce Reina.
Queremos como Tù, conservar la virtud de la pureza. Queremos tambien expiar los pecados de los hombres.
Reina sobre nosotros, Oh dulce Reina.
Que por esta consagracion estemos siempre, en las pruebas y en la prosperidad, en el dolor y en la alegria, en la enfermedad y en la salud, en la vida y en el momento de la muerte, bajo la proteccion constante de tu Inmaculado Corazon.
Amen.
Amen.