Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Homilía de San José

Un modelo de auditado

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VER:

Tras la “auditoría cuaresmal” que hemos estado llevando a cabo los últimos domingos para que el Señor, como buen “auditor”, nos ayude a revisar y evaluar el grado de cumplimiento de nuestro ser cristianos, hoy, a las puertas de la Semana Santa, celebramos la fiesta de San José. Y en él vamos a contemplar un modelo de auditado, de persona creyente que se ha dejado someter a una profunda auditoría por Dios, que está dispuesto a revisar en profundidad todo lo que sustenta su vida.

JUZGAR:

Porque lo primero que debemos tener en cuenta es que José fue un hombre normal: era un trabajador manual; tenía prevista una vida normal, tenía novia “formal” (María estaba desposada con José); tenía unos valores (era bueno) y además conocía la ley, y las consecuencias de aplicarla.

Por eso, cuando resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo, José no quiso denunciarla, porque sabía que las consecuencias serían nefastas para María. Como José conocía la ley, decidió repudiarla en secreto, y así no arriesgaba la vida de María. Pero lo que sí quedaba claro a José es que su vida personal, sus planes de futuro… quedaban arruinados.

Pero José no se cierra a Dios, aun en medio de su desconcierto y dolor; de ahí que apenas había tomado esta resolución se le apareció en sueños un ángel del Señor. Siguiendo con el ejemplo que hemos estado llevando esta Cuaresma, podemos decir que se le presenta un auditor, que le dijo… no tengas reparo en llevarte a María… la criatura viene del Espíritu Santo… tú le pondrás por nombre Jesús… José se somete a una auditoría, a una revisión profunda de su proyecto de vida, de su fe y de los principios que hasta ese momento regían su vida.

Y esa auditoría da sus frutos, porque cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor. José hizo lo que decía san Pablo en la 2ª lectura refiriéndose a Abrahán: Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza. Por eso, como hemos dicho en la oración colecta, Dios confió los primeros misterios de la salvación de los hombres a la fiel custodia de san José. Y a partir de ese momento cambió sus proyectos y planes personales por el Plan de Dios, aunque eso le supusiese “dolores y gozos” a lo largo de su vida, que no fue nada fácil, (como recordamos en la oración de “los siete domingos de San José”, anteriores a esta fiesta). Pero le mereció la pena.

ACTUAR:

Por eso San José es un modelo de auditado para nosotros. ¿Estamos dispuestos, como él, a revisar en profundidad desde la fe nuestros proyectos, planes, principios…? ¿Estamos dispuestos a cambiar para hacer nuestro el Plan de Dios? ¿Estamos dispuestos a asumir “dolores y gozos” manteniendo la fidelidad, como San José? ¿Creemos contra toda esperanza?

Como hemos dicho al principio, con la fiesta de San José hemos llegado al umbral de la Semana Santa. Ahora tendremos la oportunidad de hacer una “prueba de resistencia” para comprobar si somos unos buenos auditados, y hasta qué punto ha calado en nosotros la auditoría cuaresmal, como caló en San José, y si nos ha merecido la pena someternos al “auditor”.

Vivamos la Semana Santa, porque es la más importante para quienes queremos ser verdaderos cristianos. Pidamos al Señor que estos días que se acercan y toda la auditoría cuaresmal den en nosotros el fruto que dio en San José, como diremos en la oración sobre las ofrendas: que podamos servirte en el altar con un corazón puro como san José, que se entregó por entero a servir a tu Hijo, nacido de la Virgen María.

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