Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Homilía de Navidad – C

“Es” Navidad

 Descargar homilia

VER:

A medida que se iba acercando la Navidad, éstos son algunos comentarios que hacía mucha gente: Al menos para mí, este mes va a ser muy duro, no hay paga, sólo tengo una nómina en mi familia… Me han robado la Navidad, aunque haré todo lo posible para que mis hijos no lo noten… Estas navidades, por circunstancias personales, no van a ser muy allá de alegrías… No haré esas cenas y comidas con amigos y familiares, muchos de ellos tampoco lo harán, porque hemos tenido que ayudarles económicamente… No hay humor navideño, no lo tengo como otros años… Los recortes provocan que esta Navidad sea más humilde (si cabe), de lo que más o menos estábamos acostumbrados… Si las fiestas navideñas, habitualmente, ya suelen provocar tristeza y añoranza en muchas personas, este año, debido a la crisis económica, aún se agudiza más esto, porque desde hace años hemos ido vaciando a la Navidad de su sentido de fe (navidad light), y lo que ha quedado es un “envoltorio” que no sólo resulta absurdo en estas circunstancias, sino que provoca rechazo.

JUZGAR:

Pero esta noche/hoy “es” Navidad. Y como hemos ido reflexionando durante todo el Adviento, la mayor aportación que podemos hacer como Iglesia en este tiempo de crisis es testimoniar la esperanza cristiana, más allá de cualquier situación económica. Y hoy debemos dar testimonio de que “es” Navidad, y de lo que significa la Navidad, que va infinitamente más allá de la situación económica, política o social, incluso más allá de las situaciones personales, a veces muy duras.

Porque la Navidad no la pueden celebrar en su verdadero sentido quienes basan su vida principalmente en el dinero, en el “tanto tienes, tanto vales”, o quienes limitan sus proyectos y esperanzas a los afanes de este mundo.

La Palabra de Dios de este día, en las diferentes celebraciones (Vigilia, Medianoche, Aurora y Día) nos lo indica: precisamente porque las cosas están como están podemos, más aún, debemos celebrar la Navidad, porque lo que celebramos es el cumplimiento de la promesa de salvación que Dios había hecho desde antiguo y que anunció por los profetas. Por eso, esta noche/hoy:

Celebramos que en distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo.

Celebramos que Dios se hace uno de nosotros, nace como nosotros (José… se llevó a casa a su mujer y… dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Jesús), pero además nace pequeño y pobre (dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada); y nace pequeño y pobre para que lo puedan encontrar ante todo los pequeños y los pobres (los pastores… fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre).

Celebramos que, pequeño y pobre, la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, para que podamos recibirle y de este modo ser hijos de Dios, y desde esa conciencia de nuestra filiación, vivir con esperanza más allá de las circunstancias personales, económicas o sociales (Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres… Así… somos, en esperanza, herederos de la vida eterna).

ACTUAR:

Esta noche/hoy “es” Navidad, y debemos celebrarlo; quizá no con tantos adornos y regalos, pero sí con lo único necesario: con todo nuestro corazón, con todo nuestro ser, haciéndonos nosotros “pesebres” vivos para acoger al Niño. Y esto nada ni nadie nos lo podrá “robar”. Y a partir de Él, pobre, sencillo, humilde, cobra sentido todo lo demás: La parte religiosa, esa Misa del Gallo… Lo que significa la Navidad lo deberíamos celebrar cada día: podemos mantener una conversación, darnos un abrazo… Será un recuerdo imborrable si hacemos que sea posible vivir una Navidad distinta… Buscar ese momento especial que tienen las navidades y que nadie se sienta vacío o solo… Compartir lo que somos y tenemos con quien lo necesita….

Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho. Vivamos la Navidad como ellos, con sencillez y pobreza, pero que notemos y se nos note lo que “es” la Navidad, y que recoge el Prefacio II de Navidad: que Cristo, el Señor… se hace presente entre nosotros de un modo nuevo: el que era invisible en su naturaleza se hace visible al adoptar la nuestra… comparte nuestra vida temporal… para llamar de nuevo al reino de los cielos al hombre sumergido en el pecado. Esto “es” la Navidad, Cristo en el centro de nuestra vida y de nuestro amor, ésta es la razón de nuestra alegría y esperanza.

Los comentarios están cerrados.