El jueves 20 de diciembre tendremos el retiro. En los anteriores retiros, reflexionábamos acerca de la llamada personal que nos hace el Señor, y como somos enviados por Él a evangelizar.
Muchos somos conscientes de haber recibido la llamada personal que Dios nos hace, de que no somos un simple número en la masa de los cristianos, sino sujetos responsables, constructores, en nuestra vida y en nuestra sociedad, del proyecto Liberador de Dios. Él necesita de todos y cada uno de nosotros en esa tarea. Él necesita de nosotros para construir la comunidad parroquial, para llevar a cabo nuestro objetivo pastoral: “La Parroquia es c@sa de tod@s”. Aunque seamos libres de cumplir o dejar de lado ese encargo, nadie podrá sustituimos y ocupar el hueco vacante. “Lo que yo no haga, quedará eternamente por hacer”.
Como en retiros anteriores, vamos a continuar reflexionando acerca de la importancia y la necesi-dad de sentirnos llamados y enviados como Abrahám, José… para ser sus testigos. Ahora serán los pastores quienes nos ayudarán a mediar.
